Panorámica de la localidad cacereña de Guadalupe, uno de los pueblos más bonitos de España

EXTREMADURA

Guadalupe, el pueblo cacereño alrededor de un monasterio

Más allá de ser uno de los grandes centros de peregrinaje de la península, esta bonita villa serrana cuenta con otros tesoros envueltos por el espectacular entorno de las Villuercas. Y vamos a descubrirlos.

por Elena Ortega

En la asociación de Los Pueblos más Bonitos de España, Maravilla Rural de España por Toprural y conjunto histórico. Son varios los reconocimientos de los que puede presumir esta localidad cacereña situada a los pies de la sierra de Altamira y rodeada del entorno del Geoparque de Villuercas Ibores-Jara. Sus callejuelas, con casas tradicionales de soportales de madera, crecieron en torno al monasterio, que, además de emblema de la villa, es Patrimonio de la Humanidad.

Fachada del impresionante monasterio de GuadalupeVER GALERÍA

Lo primero es cruzar la imponente fachada de piedra y puertas de bronce del monasterio y descubrir los valiosos tesoros que albergan sus salas, distribuidas en torno a un claustro mudéjar presidido por un icónico templete. Para recorrerlas y viajar a través de sus distintos estilos arquitectónicos habrá que unirse a una de las visitas guiadas (5 €) que se organizan diariamente (monasteriodeguadalupe.com).

Icónico templete del claustro del monasterio de Guadalupe.VER GALERÍA

Algunas de las salas más valiosas son museos: el de Bordados, instalado en el antiguo comedor, en el que se exponen muestras de los trabajos realizados por monjes bordadores; el Museo de los Libros Miniados, donde se conserva una colección de 107 enormes códices, o el Museo de Esculturas y Pinturas, con obras de Goya, Rubens y El Greco. Interesantes son también la sacristía y la capilla de San Jerónimo, decoradas con obras de Francisco de Zurbarán, y el camarín de la Virgen, donde se guarda la imagen giratoria de la Virgen, patrona de Extremadura. A la iglesia gótica del monasterio podemos acceder de forma gratuita y en ella tenemos que fijarnos en el impresionante retablo mayor.

EL MONASTERIO, SIGLOS DE HISTORIA

Pero de Guadalupe también hay que conocer su historia, cuyos inicios se remontan al siglo XIII, cuando el pastor Gil Cordero encontró enterrada la talla de la Virgen, a la que se le atribuían varios milagros. Tras levantarse en su honor una pequeña ermita, un siglo después se construiría el monasterio por orden del rey Alfonso XI de Castilla como agradecimiento a la victoria en la batalla del Salado. El esplendor de sus días acabaría con la Desamortización de Mendizábal, para ser recuperado en 1908 por los frailes franciscanos.

Panorámica de Guadalupe y el monasterio Patrimonio de la HumanidadVER GALERÍA

Por el que ha llegado a ser el segundo centro de peregrinación más importante en España, después de la catedral de Santiago de Compostela, han pasado numerosos personajes ilustres: Santa Teresa de Jesús, San Pedro de Alcántara, Miguel de Cervantes, Miguel de Unamuno, el Papa Juan Pablo II… Además, ha sido escenario de importantes hechos históricos, como el agradecimiento de los Reyes Católicos por la conquista de Granada y el descubrimiento de América.

Por medio del proyecto Itinere 1337se han recuperado 12 de las rutas que conducían hasta él y que dieron lugar a un extenso patrimonio. Estas parten desde ciudades como Madrid, Toledo, Plasencia o Cáceres, poniendo en valor el entorno que recorren bajo la Red de Caminos de Guadalupe (caminosaguadalupe.com).

¿Quieres hacer una visita guiada para descubrir las historia del Monasterio de Guadalupe?

CALLEJEANDO POR GUADALUPE

El monasterio preside la plaza de Santa María de Guadalupe, corazón de la localidad, animada por bares, restaurantes y terrazas. Frente a él vemos el Parador de Turismo, que siglos atrás fue el hospital de San Juan Bautista, al que acudían los peregrinos que llegaban a la ciudad, y posteriormente funcionó como Escuela de Medicina, la más importante de la época y en la que se formaron doctores que trabajarían para la corte real. El edificio contiguo, que también forma parte del Parador, fue el Colegio de los Infantes, donde se impartían las asignaturas de canto, teología y gramática.

Plazuela de la fuente de los Tres ChorrosVER GALERÍA

Al otro lado de la plaza principal se encuentra la antigua judería y, a tres minutos caminando, la fotogénica plazuela de la fuente de los Tres Chorros, en los que merece la pena detenerse. Como también en la iglesia barroca de la Santa Trinidad o Iglesia Nueva, a la que llegaremos por la calle Marqués de la Romana. Al barrio de Abajo se accede cruzando el Arco de Sevilla, y a la parte alta, por la calle Real, donde estuvo el antiguo Hospital de las Mujeres, de fachada gótica.

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Artesanía en cobre en una de las tiendas de la calle Sevilla.VER GALERÍA

Las calles empedradas que parten desde la plaza están decoradas con multitud de macetas. Calles que estuvieron protegidas por una muralla de la que se conservan cinco arcos: el de Sevilla, de las Eras, del Chorro Gordo, el Arco del Tinte y el de San Pedro. De todas las calles, la de Sevilla es la más frecuentada por sus tiendecitas, en las que podemos hacernos con artesanía en cobre, cestas, encajes y productos típicos, como los embutidos ibéricos o el muégado, un postre elaborado con miel y frutos secos.

Calles empedradas y casas con balconadas repletas de macetas.VER GALERÍA

LOS ALREDEDORES

Además del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, los valles que circundan Guadalupe acogen otros lugares vinculados al monasterio y que merecen una visita, como la ermita del Humilladero, un templete ubicado en el cerro de las Altamiras en el que los peregrinos agradecían haber llegado hasta aquí. Miguel de Cervantes entregó en ella como ofrenda sus cadenas de cautiverio. Se ubica en la carretera EX-118 en dirección Navalvillar de Ibor, unos segundos antes, podemos asomarse a un magnífico mirador desde el que contemplar la localidad y la comarca que la rodea. En dirección suroeste se sitúa el Palacio Granja de Mirabel, que perteneció a los monjes del monasterio y sirvió de residencia para los reyes y nobles que lo visitaban. Y otro de los lugares imprescindibles para comprender la vida de Guadalupe del siglo XIV es el Arca del Agua, el abastecimiento hidráulico medieval del monasterio.

Ermita del Humilladero en el cerro de las Altamiras.VER GALERÍA

Con este tour descubriremos el Geoparque Villuercas Ibores Jara, uno de los espacios naturales más bonito de la península. ¡Belleza extremeña en estado puro!

DISFRUTAR A LA MESA

Entre visita y visita, en Guadalupe también hay que disfrutar de la sabrosa y contundente cocina tradicional, con platos como la caldereta de cordero, las migas o el ajoblanco. Los podemos probar en el restaurante del Parador de Turismo, en el restaurante Altamira (altamira.me) o en el bar Chipi (av. Alfonso Onceno). Pero si queremos dejarnos sorprender, tenemos que ir a Algo Así (tel. 927 36 93 22), un restaurante situado en una finca a las afueras de Cañamero, a 20 kilómetros de Guadalupe, donde el matrimonio suizo compuesto por Susanna y Frank Sinzig prepara un menú sorpresa cerrado, hecho a base de productos de su huerta y de mercados locales.

Vista aérea del monasterio de Guadalupe donde hoy se localiza en Parador Nacional de Turismo.VER GALERÍA

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