Vista aérea de las marismas del Odiel

HUELVA

Las marismas del Odiel, el mayor tesoro natural andaluz después de Doñana

Un flamante paseo urbano y un carril bici invitan a caminar o pedalear desde Huelva admirando la ría y las marismas. Por el camino, recuerdos del pasado minero inglés y de la gesta colombina.

por Andy Morales

Doñana es el pulmón de Europa, el último refugio, sí, pero ahí al lado, bañando la ciudad de Huelva, están la ría y las marismas del Odiel, que son el segundo humedal más importante del litoral andaluz: 7000 hectáreas de islas, canales y aguazales donde pululan más de 300 especies de aves, desde las rarísimas pagarzas hasta las habituales espátulas, las cuales se reúnen aquí en número increíble (la tercera parte de todas las que crían en el continente europeo). Desde 2016 un paseo recorre la Ría para poder disfrutar de este espectáculo natural.

Huelva, marismas del OdielVER GALERÍA

UN PASEO POR LA RÍA

En el inicio del paseo, junto al puerto, se encuentra el antiguo muelle-embarcadero de mineral acostado sobre el Odiel donde contemplar embobados por la tarde cómo el último sol se enreda en su telaraña metálica, duplicada por las aguas de la ría. Aunque está en el Odiel, le dicen el muelle del Tinto, porque en él descargaban los trenes de la empresa inglesa Rio Tinto Company Limited, procedentes de las famosas minas de cobre del norte de la provincia. Construido en 1876 por George Barcklay Bruce, este espectacular mecano de hierro de 1165 metros y dos plantas de altura estuvo en activo 99 años y ahora, restaurado, sigue prestando un servicio lúdico y siendo un elemento decorativo.

Muelle de Río Tinto, HuelvaVER GALERÍA

Tras un primer kilómetro de paseo acondicionado con jardines, pérgolas y quioscos, continúa por la orilla de la ría un sencillo y precioso carril-bici que discurre a ratos elevado sobre las aguas y que permite acercarse, pedaleando o paseando otros tres kilómetros, hasta la punta del Sebo, donde el Odiel confluye con el Tinto. Aquí se alza desde 1929 el monumento a la Fe Descubridora, un gigante encapuchado de 37 metros, obra de la estadounidense Gertrude Vanderbilt, que no representa a Colón, como mucha gente cree, sino a un monje del cercano monasterio de La Rábida. Una vez llegados a este punto toca dar la vuelta.

Monumento a la Fe Descubridora, HuelvaVER GALERÍA

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EL VIAJE DE COLÓN

Más tarde, o ya al día siguiente, habrá que volver en coche para visitar, en la otra orilla del Tinto, el muelle de las Carabelas, un parque temático donde se exhiben tres réplicas de las famosas naos que pueden verse por dentro y por fuera en una dársena de 11.500 metros cuadrados a orillas del río Tinto. Además, hay un museo donde se proyecta un audiovisual sobre el descubrimiento y se exhiben piezas de arte precolombino. (abierto de martes a domingo).

Muelle de las carabelas, HuelvaVER GALERÍA

En la colina que hay detrás del muelle encontramos el monasterio de La Rábida (monasteriodelarabida.com); alrededor de sus dos pequeños claustros se cocinó la mayor aventura de la humanidad. Lo más bello del conjunto es el claustro mudéjar, con sus arcos de ladrillo macizados de geranios. También muy colorida, la sala Vázquez Díaz, que fue revestida por este pintor de Nerva en 1930, con frescos evocadores del viaje de Colón. Muy cerca, a 4 kilómetros de La Rábida, queda Palos de la Frontera, puerto de partida del primer viaje a América y «madre» de 60 de los 90 marineros que lo hicieron, incluidos los Pinzones. Allí siguen la Fontanilla, donde las naos se aprovisionaron de agua, y la casa de Martín Alonso Pinzón.

Monasterio de La Rábida, HuelvaVER GALERÍA

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RECORRIENDO LAS MARISMAS

Pero aún queda por explorar la margen contraria del Odiel, la derecha. Para ello, se toma la Canoa, que no es una embarcación de remo, sino la barca de pasajeros de toda la vida, la que en verano lleva a los onubenses a las playas de Punta Umbría, que parte del muelle de Levante cada 2 horas y atraviesa las marismas por el canal del Burrillo. También se puede explorar la margen derecha del Odiel a pedales, siguiendo el carril bici que sale de la ciudad por el viejo puente Sifón. O hacerlo en coche, claro.

Flamencos en las marismas del Odiel, HuelvaVER GALERÍA

Si se opta por la bici o el coche hay que desviarse a la izquierda nada más cruzar la ría para recorrer las marismas del Odiel por una carreterilla que va saltando de isla en isla: Calatilla, Bacuta, Saltés…. Por este camino se bordean montañas blancas de sal, nubes rosas de flamencos, el centro de visitantes Anastasio Senra (visitamarismasdelodiel.blogspot.com ) y la playa del Espigón, que es inmensa (7 kilómetros) y tiene un tramo reservado para perros. Llega un momento en que la arena de la playa se acaba, engullida por el oleaje, pero aún se puede seguir avanzando 5,5 kilómetros sobre el Dique de Contención Príncipe Juan Carlos I, hasta el faro del Espigón. Ya solo se ven pescadores, alcatraces y océano.

Paseo en bici junto a las salinas en las marismas del Odiel, HuelvaVER GALERÍA

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PARA DISFRUTAR DE LA MESA

Acánthum (acanthum.com), restaurante del chef Xanty Elías, que triunfa con una cocina lúdica y sofisticada, muy bien casada con los vinos del Condado. Una estrella Michelin, la única de Huelva. Un buen lugar para tapear es la barra del restaurante Azabache (restauranteazabache.com), también para comer sentado gambas y coquinas, pimentadas y huevas de choco; además, excelente jamón y pescado a la plancha. Y en la Fonda de María Mandao, en la calle Vázquez López, tapas y raciones modernas servidas por un personal amabilísimo. Las estrellas son las hamburguesitas de langostinos o secreto.

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PARA EL DESCANSO

En la propia ciudad de Huelva el hotel Tartessos (exehotels.com) un cuatro estrellas moderno y asequible en la calle mayor. También el hotel Senator (senatorhuelvahotel.com) algo más alejado del centro. Una buena opción es el Parador de Mazagón (parador.es) a las puertas de Doñana, con piscina y escalera para bajar directamente a la enorme playa de Mazagón.

Vista aérea de las marismas del OdielVER GALERÍA

¿CÓMO LLEGAR A LAS MARISMAS DEL ODIEL?

El paseo de la Ría está a 1 kilómetro (10 minutos a pie) del corazón histórico de Huelva, la plaza de las Monjas. Para pedalear por el paseo de la Ría o por la margen derecha del Odiel, la bici se puede alquilar en Tracketea (tracketea.com). Para cruzar las marismas del Odiel en la Canoa hay 5 barcos al día (solo en verano), que salen del muelle de Levante y efectúan la travesía hasta Punta Umbría en 45 minutos.

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