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Venecia en clave «low cost»

Colmada de encantos, magia e intriga, la ciudad de los canales se derrama en mil imágenes tan seductoras como arriesgadas para el bolsillo. Pero existe una Venecia para disfrutar a bajo coste. ¿Nos acompañas?

by si OLGA MOYA

Romántica, enigmática e indiscutiblemente hermosa, la ciudad de los canales es uno de esos lugares a los que el imaginario colectivo otorga la casi obligatoriedad de ser visitada al menos una vez en la vida.  La magia de su omnipresente belleza líquida y sus diminutas callejuelas salpicadas de arte, historia y vida, auguran el mejor de los viajes. Eso sí, ¿a qué precio? ¡Mucho menos del que imaginas! ¡Sigue leyendo!

PIES PARA QUÉ OS QUIERO

Si bien las asequibles dimensiones de la capital del Véneto la convierten en el lugar perfecto para callejear sin rumbo más allá de la archiconocida Plaza de San Marcos o el fotografiadísimo Puente de Rialto, descubriendo la serenidad de sus estrechas callejuelas (no te pierdas la Calletta Varisco que, con 53 centímetros, es una de las más estrechas del mundo) o el ghetto judío en Cannaregio, entre otros rincones poco explorados, los amantes de las rutas guiadas por los puntos más concurridos de la ciudad pueden enrolarse en un free tour (freetour.com/es/venice o civitatis.com) disponible en castellano, entre otros muchos idiomas, con rutas por la mañana y por la tarde.

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Si te interesa el arte, los maestros venecianos te regalarán un paseo por la historia desde la Edad Media hasta bien entrado el siglo XVIII sin coste alguno. Sigue la pista de Tiziano, Tintoretto, Canaletto y Tiepolo en Santa María de la Salud, San Giorgio Maggiore, San Giovanni y Paolo o en Santa María Gloriosa dei Frari.

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CULTURA POR LA CARA (O CASI)

Aunque la entrada a muchos museos y otros espacios culturales suele tener coste, Venecia dispone de numerosos edificios y actividades de interés a las que se puede acceder gratuitamente. Es el caso de la basílica de San Marcos, uno de los mayores lugares de interés de Venecia, así como del Il Museo della Musica (museodellamusica.com), ubicado en el interior de una iglesia, o del taller de Livio De Marchi (liviodemarchi.com), más conocido como «el carpintero de Venecia». 

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Por otro lado, si bien cruzar el Puente de los Suspiros tiene un precio, el que cuesta la entrada al Palacio Ducal, verlo desde el Ponte della Paglia es completamente gratis. Y si de alternativas va la cosa, existe una opción algo más económica que subir al Campanario de San Marcos (que cuesta 8 €): encaramarse a su hermano gemelo, el Campanario de San Giorgio, que por 6€  ofrece unas vistas absolutamente espectaculares. 

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No te pierdas tampoco el cementerio de San Michele, una pequeña isla que ejerce como cementerio histórico de la ciudad y cuya entrada, evidentemente, está exenta de coste. Sus espacios están divididos entre los que acogen ortodoxos, católicos, evangélicos y protestantes, pero también entre gondoleros, monjas, sacerdotes o militares. Igor Stravinsky, entre otros muchos personajes célebres, descansa aquí. 

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MUÉVETE COMO UN VENECIANO

Si bien surcar los canales en una góndola puede ser el colofón perfecto a cualquier inmersión veneciana, su elevado precio (entre 80 y 100 € por un paseo de media hora) hace que muchos viajeros se queden en tierra. Sin embargo, existe una alternativa low cost a la clásica góndola: el traghetto, una pequeña embarcación semejante a nuestro objeto de deseo que suelen utilizar los trabajadores de Venecia para cruzar el Gran Canal por aquellos lugares en los que no hay puentes. Lo distinguirás de las góndolas turísticas porque suelen llevar a varias personas y cuentan con dos gondoleros, uno delante y otro detrás, dirigiendo el rumbo. Las estaciones de traghetti son fáciles de identificar ya que se trata de embarcaderos de madera debidamente señalizados. ¿Y lo mejor? ¡Un viaje en traghetto cuesta menos de un euro!

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Otra opción, no precisamente barata pero sí mucho más divertida (y rentable si dividimos su coste en horas), es tomar una clase de «conducción» de góndolas. En Row Venice (rowvenice.org) imparten lecciones de diferente duración y precio: 90 minutos cuestan 85 € por pareja, mientras que 2 horas y media ascienden a 220 € en embarcaciones de hasta 4 personas. 

Si además de Venecia quieres conocer las vecinas Murano, Burano y Lido, te recomendamos que te organices para visitarlas todas en un mismo día con el billete de 24h del vaporetto. Un billete sencillo cuesta 7,50 €, mientras que el ticket 24h de uso ilimitado puede obtenerse por 20 €. Aprovéchalo y disfruta de algunas de las imágenes más bellas de tu viaje en las casitas de colores de Burano, en Murano y su delicado trabajo del cristal homónimo o en la hermosa y refrescante playa de Lido.

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TAPEO VENECIANO, PIZZA Y GELATOS

Comer bien en Venecia es posible si ponemos en práctica las mismas precauciones que en tantos otros lugares turísticos. Así, la forma más económica (y deliciosa) de probar la auténtica cocina veneciana es aventurarse a las zonas menos concurridas de la ciudad y tomar asiento en aquellos restaurantes frecuentados por la población local.

Especialmente recomendable es probar los cicchetti, la versión italiana del tapeo español. Se trata de pequeños bocados que se toman con los dedos y que deben acompañarse con copas de vino llamadas ombra (sombra en castellano, ya que cuentan que aquellos que lo beben van buscando la sombra para evitar que el trago coja temperatura). Sus precios populares, entre uno y dos euros por pieza, son perfectos para reencontrarnos con la buena costumbre de ir de bares (aquí llamados bacari).  

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Los amantes de la pizza están también de enhorabuena. En Venecia existen numerosos establecimientos que venden pizza al corte. Las porciones son generosas y cuestan entre 2 € y 3 €.  Pizza Al Volo es un local clásico ubicado en Campo Santa Margherita. 

Los más cafeteros disfrutarán de un delicioso espresso italiano, nada caro, además, si se pide en la barra, mientras que los adictos al dulce no deben perderse la gelateria artesanal La Mela Verde (gelateriamelaverde.it), cuyos cucuruchos de una bola cuestan 2 €, o Il Doge (Dorsoduro, 3058ª), con deliciosos helados de dos sabores a menos de 3 €.