La salud del Gran Duque Juan de Luxemburgo empeora significativamente

El que fuera jefe del Estado desde 1964 y hasta el año 2000 ingresó en un hospital el pasado 13 de abril debido a una infección pulmonar

Por hola.com

El Gran Duque Juan de Luxemburgo ha vuelto a preocupar a su familia, así como a los ciudadanos de su país, después de que su estado de salud haya empeorado en las últimas horas. Después de que hace dos semanas tuviera que ser hospitalizado por una infección pulmonar, parecía que en los últimos días el padre de Enrique de Luxemburgo evolucionaba favorablemente, según el último comunicado hecho público por el gabinete de comunicación oficial, y, aunque permanecía bajo observación por parte del equipo médico pertinente, nada hacía presagiar que su situación iba a agravarse, tal y como ha sucedido. 

El Gran Duque Juan de Luxemburgo, hospitalizado por una infección pulmonar

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De nuevo, ha sido un anuncio oficial, en esta ocasión por parte de un portavoz del Tribunal Gran Ducal, el que ha avanzado que el estado de salud de "su Alteza el Gran Duque Juan se ha deteriorado significativamente desde ayer por la tarde. Toda la familia Gran Ducal está reunida junto a la cama del Gran Duque Juan", ha añadido el mensaje institucional, que ha hecho saltar todas las alarmas acerca de la delicada salud del padre de Enrique de Luxemburgo.

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El pasado 13 de abril, el que fuera jefe del Estado desde 1964 y hasta el año 2000 tuvo que ingresar en un hospital tras haber sufrido una infección pulmonar. No era la primera vez que tenía que ser hospitalizado, ya que en junio de 2009 permaneció en el hospital de Horfmarschallamt, el mismo centro en el que vino al mundo el 5 de enero de 1921, después de serle diagnosticados unos problemas circulatorios. El año anterior también tuvo que pasar por un centro médico, en aquella ocasión para someterse a una intervención como consecuencia de una fractura de cadera, de la que se recuperó favorablemente. 

La última vez que se le vio fue precisamente el 5 de enero, día de su 98 cumpleaños, cuando el Gran Ducado distribuyó una fotografía del posado familiar en el Castillo de Berg. Lo cierto es que desde que abdicó en favor de su hijo en el año 2000, apenas se dejó ver en público, únicamente en las grandes celebraciones familiares. La última de ellas tenía lugar en su propio cumpleaños, aunque nada tenía que ver con la multitudinaria fiesta que se organizó cuando cumplió 95 y a la que acudió la reina Sofía junto a sus hermanos, Constantino de Grecia e Irene.