¡Uno nunca es suficiente! Así fue el segundo vestido de la Princesa Eugenia para el día de su boda

by Carolina Soto

Si por la mañana, la Princesa Eugenia sorprendía al aparecer guapísima en un diseño de Peter Pilotto y Christopher de Vos en el tradicional blanco, por la noche, la novia volvió lucir radiante, esta vez en un color que estaba íntimamente ligado a las costumbres británicas. Después de que el Palacio de Buckingham compartiera cuatro retratos oficiales de las nupcias, se pudo conocer el segundo vestido que Eugenia lució para su gran día, que hasta este momento era toda una incógnita.

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Se trató de un vestido de noche realizado por Zac Posen con seda de origen británico, directamente de Biddle Sawyer Silk. Según ha compartido el Palacio, Zac se inspiró en la belleza de Windsor y sus alrededores, con un color que reflejara el tono de una rosa inglesa. La inspiración principal del famoso diseñador fue la rosa blanca de York –ducado perteneciente a la familia de la novia-. Para enfatizar la figura, como suele suceder en los vestidos del diseñador, se realizó un plisado en V, enfatizando los hombros de la novia, como se hizo en el diseño de la mañana. Aunque no se conoce la espalda del vestido, todo parece indicar que también la tiene descubierta en un hermoso gesto con el que la Princesa quiso dejar ver la cicatriz que tiene tras la operación por escoliosis a la que tuvo que ser sometida.

Como complementos, Eugenia llevó aretes de diamantes y esmeraldas, que fueron un regalo de Jack por su boda. La Princesa quiso llevar también una peineta, propiedad de la Reina Isabel. Se trató de una pieza especial que se puede usar como broches o peineta, hechos en 1830 encargados por la Reina Victoria para la Reina Adelaide, que regresaría a Victoria siete años después y que pertenecen a la abuela de la novia desde 1952.  

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Por la mañana, la Princesa Eugenia llegó a la capilla de St. George con un elegante vestido en blanco con una silueta dramática y moderna. Con un cuello que abría hacia la espalda para dejar completamente al descubierto la espalda y enmarcar a la perfección su cicatriz, el vestido estuvo hecho en una tela que contiene distintos símbolos representativos para la Princesa. El cardo de Escocia, representando el cariño de la pareja por Balmoral, el trébol de Irlanda como referencia a la familia Ferguson, la rosa de York y por último, la hiedra, representando el hogar de la pareja. Este diseño combinó a la perfección con unos zapatos de Charlotte Olympia.

Las joyas fueron encabezadas por la tiara de esmeralda Kokoshnik, de inspiración rusa y propiedad de la Reina. Fue hecha en 1919, por Boucheron, para la señora Greville, quien se la heredó a la Reina Isabel. Esta histórica pieza fue combinada a la perfección con los aretes que Jack le regaló a su nueva esposa.

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