El misterio del ropón de los Windsor en el bautizo de los bisnietos de la Reina

Aunque desde tiempos de la Reina Victoria todos los bebés son bautizados con el ropón, esto está en duda en este caso

Por hola.com

En medio de gran expectación, este fin de semana se llevó a cabo el bautizo conjunto de los hijos de la Princesa Beatriz y Jack Brooksbank, y de Zara y Mike Tindall. Las nietas de la Reina Isabel decidieron unir los festejos y celebrar juntos a los bebés que nacieron con apenas unas semanas de diferencia. La ocasión fue una muy especial pues en contra de todo pronóstico al encontrarse en el período de descanso que le recomendaron los doctores, la Reina Isabel hizo una significativa aparición para acompañar a sus bisnietos, quienes en su segundo nombre hacen un homenaje al Duque de Edimburgo. Aunque se llegó a dudar que la monarca pudiera asistir, después de que por primera vez en décadas se ausentó del servicio por el Remembrance Day, se le pudo ver llegar en un festivo conjunto en verde a la All Saints Chapel del Royal Lodge para acompañar a dos de los integrantes más pequeños de la familia. Al tratarse de un evento privado, hay todavía muchas interrogantes alrededor, pero una es un misterio que ha llamado particularmente la atención, el ropón que llevaron.

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Como dicta la tradición desde 1841, todos los miembros de la Familia Real británica han sido bautizados con el mismo ropón que la Reina Victoria usó para el sacramento de su hija mayor. Esta pieza histórica tuvo que dejar de ser usada en el 2004 tras 62 bautizos reales, siendo la última en usarlo Lady Louis, una de las nietas más jóvenes de la Reina Isabel. Ante esta situación, la Reina encargó a su mano derecha cuando de ropa se trata, Angela Kelly, hacer una réplica idéntica, a tal detalle que la modista decidió pintar los delicados encajes con bolsas de té para conseguir el mismo tono de la antigua pieza. El primero en usar este nuevo ropón fue el Vizconde Severn, hijo menor de los Duques de Wessex y el último nieto de la Reina Isabel. Desde entonces, todos los bisnietos de la Reina lo han llevado, por lo que es bastante reconocible en las imágenes de los bautizos.

La gran interrogante en esta ocasión es, al tratarse de un bautizo doble, si fue posible que los bebés compartieran el ropón. Se han especulado dos posibilidades, ya sea que compartieran el mismo ropón por momentos de la ceremonia o que fuera de la tradición no hayan usado este ropón en su bautizo. Esta última opción no sería muy descabella considerando que los bautizos reales suelen ser cuando los bebés tienen tres o cuatro meses de nacidos, pero en este caso August y Lucas tienen nueve y ocho meses, respectivamente, por lo que se presume que el ropón familiar haya dejado de quedarles hace varios meses.

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Los bautizos por venir

Con dos sacramentos de este tipo en la familia se podría pensar que los Windsor han acabado con estas ceremonias por el momento, pero la realidad es que dos más se encuentran pendientes. Lilibet, hija de los Duques de Sussex, y Sienna, hija de la Princesa Beatriz y Edoardo Mapelli Mozzi, todavía tienen que ser bautizadas aunque no hay detalles de cuándo se realizarán sus respectivas ceremonias. El gran misterio hasta el momento es si Lilibet regresará a Reino Unido para realizar el sacramento rodeada de los Windsor, tal como pasó con su hermano, mientras que Sienna es todavía pequeñita y es muy probable que sea el próximo año cuando se dé a conocer una ceremonia similar a la de su primo.

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