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Kim Kardashian habla del día en el que Kris Jenner le 'robó su brillo' durante su primera sesión con Karl Lagerfeld

Kim Kardashian habla del día en el que Kris Jenner le 'robó su brillo' durante su primera sesión con Karl Lagerfeld

En 2013 y en vísperas de la Met Gala, el evento de moda más importante del mundo, Kim Kardashian recibió una invitación para protagonizar la portada de la revista CR Fashion Book, en donde sería dirigida y vestida por importantes iconos de la moda como Karl Lagerfeld, reveló la socialité en entrevista con New York Magazine. Emocionada, la estrella de Keeping Up With the Kardashians aceptó la propuesta, pues sería la primera sesión que haría al lado del fallecido diseñador. De hecho, algunas de sus amigas que anteriormente habían trabajado con él, la ilusionaron al contarle que Karl solía regalarles a sus modelos alguno de sus costosos bolsos, razón que la emocionó aún más. Sin embargo, la socialité no con contaba con que su madre, Kris Jenner, la acompañaría a su encuentro con Karl en París. A la mitad de la sesión, y mientras Kim esperaba con impaciencia el momento en el que Lagerfeld le entregara su bolso, entró al set la matriarca del clan vestida totalmente de Chanel. “Karl detuvo el rodaje y se acercó a ella y le dijo: 'Dios mío, ¿eres su madre? ¡Recuerdo esta chaqueta! ¡Recuerdo estos guantes! ¡Hice esos pendientes!”, contó Kim a la revista, reconociendo que entre su progenitora y Karl hubo una química instantánea. “Fue tan incómodo y molesto. Recuerdo que envié mensajes de texto a mis hermanas y dije: 'Chicas, mamá mes está robando el brillo. ¡Esta es mi primera sesión de moda!”, contó la también empresaria. Kim Kardashian reveló que al finalizar la sesión, Karl salió caminando a donde ella y su madre se encontraban, ocultando algo detrás de su espalda. “Dije entre mí: ‘el bolso está aquí, ¡Dios mío!”, relató. Kim incluso reconoció que en ese momento pensó: “Apreciaré esto para siempre. Estoy embarazada y cuando mi hija crezca le daré este bolso”. Sin embargo, el codiciado obsequio nunca llegó a sus manos, pues al final Karl decidió dárselo a su mamá. “Eran como diez mil dólares (en un bolso), y nunca podría conseguir uno igual. Era todo de cristal de Swarovski… era solo una muestra que nunca llegó a producción”, contó para después admitir que terminó llorando y lamentando que su mamá le haya robado su gran momento en la moda.