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  El Príncipe Harry promueve la campaña para la detección del VIH  

  El Príncipe Harry promueve la campaña para la detección del VIH  

Comprometido con la misión que hace algunas décadas inició su madre, el Príncipe Harry continúa con su lucha por acabar con el estigma público en torno al virus del VIH. Respaldando la semana de la prueba del VIH, el joven Príncipe repartió kits de autodiagnóstico en una clínica de Londres y afirmó que el Reino Unido había logrado muchos avances en cuanto a las falsas creencias sobre la enfermedad y alentó la idea de que una persona diagnosticada positiva puede llevar una vida sana y feliz. Harry conoció a voluntarios y empleados de Terrence Higgins Trust y escuchó cómo una simple prueba de punción en el dedo puede determinar si alguien es VIH positivo en menos de 15 minutos. Tras la interesante explicación, el príncipe afirmo que ya no vivimos en una época en la que se pueda satanizar a las personas por hacerse la prueba, y que ahora solo un irresponsable no se atrevería a conocer su estado. “Si resultas positivo, está bien, puedes tener una vida sana y feliz. En lugar de no saber tu estado y tomar medicamentos inútiles durante un período de tu vida, o el resto de ella; en lugar de llegar a ese punto en el que no hay retorno, debo enfatizar a todos lo importante que es hacerse la prueba”, declaró. Luego Harry aprovechó la oportunidad para conocer a los voluntarios de la Fundación Terrence Higgins, entregando kits de autodiagnóstico a los residentes en el área local de Hackney. El Príncipe le preguntó a un residente si estaría alentando a sus amigos a visitar la clínica y les pidió a otros que comenzaran a hablar de la facilidad de someterse a la prueba. Harry, quien ha seguido los pasos de su madre como un partidario prominente de las organizaciones de ayuda y VIH / SIDA, se reunirá con los voluntarios de Hackney y verá una demostración en vivo de un kit de autoevaluación proporcionado por Terrence Higgins Trust . El evento llega dos meses después del 20 aniversario de la muerte de la Princesa Diana en agosto de 1997, y 30 años desde que se le atribuyó el desafío de romper el estigma sobre los afectados por el virus, cuando estrechó la mano de un paciente de SIDA sin usar guantes.