Niña pequeña tirando beso al aire

Niños

No obligues a tus hijos a dar besos: es más importante de lo que crees

Seguro que tu hijo no ha querido saludar con un beso a alguien y te has sentido incómodo por ello. Debes saber que no hay que forzarlos porque están aprendiendo la importancia de respetar su cuerpo, lo que les puede proteger en caso de abusos.

por Terry Gragera

Los niños interiorizan las cosas de muchas formas, algunas de las cuales pasan inadvertidas para los mayores. Una de las vías para que aprendan a defenderse frente al abuso es poder decir que no cuando no quieren besar a alguien. Tal vez no te lo hayas planteado nunca, o incluso puede parecerte exagerado, pero los expertos alertan sobre ello y es bueno reflexionar sobre lo que supone.

Con la ayuda de Diana Sánchez, psicóloga especialistas en psicología perinatal y sexualidad, vamos a explicarte por qué es así.

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El respeto sobre sus cuerpos

“Su cuerpo es su santuario, y los demás debemos respetarlo”, indica Diana Sánchez. Para un niño que está aprendiendo los límites en todos los sentidos, saber que tiene derechos sobre su cuerpo es especialmente importante. “Se tiene que enseñar y respetar que su cuerpo es solo de ellos”, subraya.

Esto incluye también los besos. Hay muchos niños a los que no les cuesta proporcionar estas manifestaciones de cariño o cercanía hacia familiares, conocidos o desconocidos, pero hay otros que se sienten realmente incómodos teniendo que besar a otros.

 Bien sea por timidez, porque no les apetece, por incomodidad, hay que dejar que no lo hagan. “Si les cuesta, o no quieren dar besos debemos respetarlo, e incluso ayudarlos a expresarlo ante los adultos, porque estamos formando así niños que en el futuro también sabrán decir que no ante posibles abusos por parte de otras personas”, indica la especialista.

Durante la infancia es cuando se gestan las creencias hacia ellos mismos y sobre su cuerpo, por eso “si ellos se incomodan con estas expresiones, aunque sean de afecto y sin ningún contenido sexual, deben ser respetados”, recalca la psicóloga.

La prevención del abuso

La prevención del abuso sexual comienza muy pronto y tiene muchas aristas. Una de ellas es esta: la de permitirles no dar besos y abrazos si no quieren hacerlo.

“Es básico que aprendan que su cuerpo es solo de ellos y que con asertividad pueden negarse a lo que les hace sentirse incómodos; es una forma de prevención de abusos futuros por conocidos o desconocidos. Si no les hemos inculcado esto, si se lo hemos negado, difícilmente sabrán hacerlo el día de mañana”, advierte Diana Sánchez, (@dianasanchez_psico, en Instagram).

 Hay que hacerles entender que muchas veces los adultos solo quieren besar o abrazar como una muestra de cariño, “pero que nunca deben darlos si no es su deseo”. Es decir, no hay que transmitirle al niño la idea de que el beso o el abrazo tienen connotaciones sexuales, pero sí que tiene derecho a negarse a cualquier cosa en relación a su cuerpo que le haga sentir incómodo.

Decir que no con asertividad

La mayoría de los niños pequeños que no quieren dar besos no sabrán explicar los motivos a los adultos y se sentirán comprometidos ante la insistencia de estos que, habitualmente, no suelen entender ese comportamiento.

Si el adulto insiste, son los padres los que deben ayudar al niño en la situación. Así, habría que “explicar a los adultos que son pequeños, que no están preparados aún y que mejor le saluden y le manden un beso”, aclara la experta.

También se les puede explicar que necesitan un proceso de maduración para poder seguir las normas o convenciones sociales en relación a los saludos y que puede que no estén preparados todavía.

 “Somos los adultos los que tenemos que ponernos en su lugar cuando son pequeños, y hacerles sentir seguros a nuestro lado es fundamental”, señala Diana Sánchez. “Si les damos seguridad de ser ellos mismos, además sabrán decir ‘no’ cuando sea necesario porque habrán entendido que su cuerpo es suyo y su autonomía respecto a otros es sana”.

Otras manifestaciones de cariño

Que el niño no quiera dar besos o abrazos no significa que haya que renunciar a la cortesía y a otras manifestaciones de cercanía o cariño.

Muchos de ellos se sienten cómodos tirando un beso al aire, otros permiten que les den besos, pero no quieren darlos, a otros les gusta más chocar la mano o dar una palmada... Y hay otros que simplemente saludarán verbalmente con un ‘hola’ que puede ser suficiente.

Es importante que sean conscientes de que hay muchas formas de saludar y que se puede ser educado igualmente sin tener que dar besos si se sienten incómodos. Con el paso del tiempo, algunos niños aceptan los besos de algunas personas y otros siguen prefiriendo otras fórmulas. Hay que respetarlos para que ellos aprendan así a tener el control sobre su cuerpo.

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