Mujer tocándose la tripa en la semana 33 de embarazo

Así cambian tu cuerpo y tu bebé en la semana 33 de embarazo

Es probable que en esta etapa final notes más transformaciones, como el aumento del pecho, mientras que el feto continúa creciendo, y ya es capaz de escuchar tu voz

by hola.com

Si te encuentras en la semana 33, estás en la recta final de tu embarazo. Ya queda menos tiempo para tener, por fin, a tu bebé entre tus brazos. Aun así, al igual que ha ido ocurriendo estos meses, tu cuerpo continúa experimentando diferentes síntomasgrandes cambios, al igual que el feto, que ha ido ganando peso e incluso notas cómo se mueve en tu interior.

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Tu bebé ya es capaz de escuchar tu voz

Como es lógico, tu bebé ha ido aumentando de peso (de hecho, según apuntan los expertos de Quirón Salud, se calcula que alrededor de unos 230 gramos cada semana), pero también de longitud. Ahora mide, aproximadamente, 44 centímetros de largo, e incluso es capaz de detectar la luz que les da en sus ojos, y escuchar tu voz.

Es por ello que los expertos aconsejan que sus padres comiencen a hablarle para que vaya reconociéndoles, poco a poco, y familiarizándose con su tono.

También cabe la posisibilidad de que se haya colocado, de manera natural, cabeza abajo, dado que es la posición que adquieren (encajada en la pelvis) para prepararse en cuanto llegue el momento del parto). Y apenas quedan cuatro semanas para que sus órganos se hayan desarrollado lo suficiente como para operar por sí mismos.

Otro dato importante (del que te habrás dado cuenta) es que el espacio del que dispone es mucho más pequeño, debido a este crecimiento. Así que, de ahora en adelante, notarás cómo se estira, se gira y se mueve dentro de ti, pero de una forma diferente a la del segundo trimestre.

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Cambios de humor, despistes... Algunos síntomas que puedes sentir en esta etapa

La gestación supone un increíble cambio a nivel corporal, y por este mismo motivo, no es extraño que se sigan notando algunos síntomas como:

  • Olvidos. Diversos estudios han demostrado que durante esta etapa, el hipocampo (que se dedica a almacenar y a la memoria) pasa a concentrarse en el bebé, puesto que es su estímulo más importante. De esta forma, el resto de la información se convierte en ‘irrelevante’. Es decir, que para esta parte del cerebro ha dejado de ser primordial. Algunos especialistas recomiendan que, para evitar despistes importantes, se intente apuntar en una agenda o cuaderno la información de valor.
  • Fluctuaciones de humor. En muchas ocasiones, habrás escuchado que la gestación es algo así como una montaña rusa, y no es para menos. Los cambios hormonales son notorios, y en el tercer trimestre en concreto, los niveles de progesterona y los estrógenos son muy altos. Todo esto afecta a su estado de ánimo, favoreciendo que la madre se encuentre más irritada o alicaída.
  • Dificultad para conciliar el sueño. Si al principio de la gestación las embarazadas se duermen en cada esquina, llegados a este trimestre, puede ocurrir todo lo contrario, y aparece el temido insomnio. Hasta el 50% de las gestantes lo sufren, tal y como nos explica el doctor José Luis Palomares, ginecólogo y secretario de la Sociedad Española de la Fertilidad (SEF). En cambio, no se trata de una razón hormonal, sino física. Como el bebé es más grande, dormir resulta más incómodo. Además, en esta etapa es normal que estén más preocupadas (y nerviosas) por la salud de su pequeño, que pronto nacerá.
  • Crecimiento del pecho. El cuerpo está preparándose para el parto, por lo que se experimentará un aumento de pecho, y en algunos casos, cabe la posibilidad de que segregue calostro.
  • Retención de líquidos en la zona de los brazos y las piernas. Por lo que se recomienda hidratarse de forma frecuente.
  • Reflujo y acidez de estómago, causado por el aumento del útero (el estómago tiene menos espacio), la menor producción de ácido clorhídrico (que nos ayuda a disolver los alimentos) y la disminución de progesterona.
  • A algunas mujeres les duele o detectan insensibilidad en sus dedos, muñecas y manos, lo que se conoce como el síndrome del túnel carpiano. Se suele agravar por la mañana y por la noche, y se debe, principalmente, a la hinchazón de los tejidos de la muñeca, que aumentan la presión de este ‘túnel’, conformado por huesos de la muñeca y un ligamento.

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Consejos para hacer las molestias más llevaderas

Desde Quirón Salud, insisten en la importancia de que las madres procuren reducir su nivel de estrés, procurando dedicarse todo el tiempo posible, y en el caso de que se noten con el ánimo especialmente bajo, soliciten ayuda a un psicólogo si lo ven necesario.

Además, también se recomienda:

  • Dormir recostada sobre el lado izquierdo. Si les resulta complicado conciliar el sueño, es importante que procuren dormir de esta forma. De lo contrario, según nos destaca el doctor Palomares, la madre puede comprimir la vena cava inferior, que conecta con el corazón. Desde su punto de vista, otra buena opción es hacerlo con un cojín entre las piernas.
  • Para aliviar la característia retención de líquidos, será importante que la gestante se hidrate de forma constante y que procure descansar manteniendo las piernas elevadas.
  • En cuanto al ardor de estómago, se aconseja que se hagan comidas ligeras, de poca cantidad y con mayor frecuencia, así como evitar cenar momentos antes de irse a la cama.
  • Por último, si se nota una presión notable en la muñeca, resulta fundamental consultarlo con su médico para que descarte su gravedad. Habitualmente, se llama a evitar tareas cotidianas que puedan aumentar esa presión en la muñeca, así como usar una tablilla para mantenerla enderezada.

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