otitis-ninos-en-verano

Así evitarás que tu hijo tenga otitis este verano

Es muy habitual que con la llegada de las vacaciones, los niños sufran esta infección, pero siguiendo estos consejos, conseguirás prevenirla

by hola.com

Por fin ha llegado el verano. Es tiempo de disfrutar de unos días de descanso en familia. Sol, playa, piscina… son planes perfectos para desconectar de la rutina, y que los más pequeños se diviertan jugando en el agua.

Pero el comienzo de la temporada estival puede traer consigo un problema muy común durante la infancia: la otitis. Según datos de la Asociación de Pediatría Española, entre un 80 y un 90% de niños sufrirá esta inflamación e infección del oído medio –situado detrás del tímpano- en sus primeros años de vida. Y aunque los adultos pueden padecerla, los bebés y los niños son los más vulnerables, sobre todo, durante el invierno. Por ello, es frecuente que muchos padres se olviden de que en verano nuestros hijos también corren el riesgo de sufrir otitis.

La otitis, una infección muy propia del verano

Durante las vacaciones, nuestros hijos pasan muchas horas nadando y bañándose tanto en el mar como en la piscina, lo que propicia que una gran cantidad de agua entre en su conducto auditivo. La humedad persistente dentro del mismo provoca la aparición de la otitis, que puede verse agravada por las bacterias del agua y del cloro.

Si notas que tu bebé está irritable o que tu pequeño se queja de un dolor en el oído, es bastante probable que tenga esta infección.

Un problema que se puede evitar

Todavía estás a tiempo de evitar que aparezca la otitis, también conocida como ‘oído del nadador’. Para lograr que los primeros chapuzones veraniegos no vengan cargados de llantos, Joan Francesc Horvath, responsable de Audiología en Óptica & Audiología Universitaria, nos da unos cuantos consejos:

  • Tapones a medida para los oídos. Al igual que la crema de protección solar tiene un hueco especial en tu maleta, reserva otro espacio para los tapones. Es preferible que sean a medida, ya que así se adaptarán a su forma del oído, impidiendo que el agua penetre en el mismo.
  • Controla el tiempo que permanece bajo del agua. Bucear y explorar los tesoros que esconde el fondo del mar o el de la piscina es muy interesante, pero procura que las ‘expediciones’ no duren más de la cuenta.
  • Seca bien sus oídos... Es la ‘medida infalible’ que recomiendan todos los expertos. Inclina su cabeza para que salga todo el agua que tiene dentro. Puedes dar ligeros golpes e, incluso, usar un difusor de agua marina para limpiar cualquier cuerpo extraño que haya entrado.
  • … y hazlo con mucho cuidado. No aprietes el oído. Lo ideal es prescindir de los bastoncillos. Sírvete de la esquina de una toalla o una gasa para limpiárselo.
  • Si tu hijo es propenso a sufrir otitis, el agua salada es mejor para él que la de la piscina.

Y, por último, en caso de que la otitis se complique, Joan Francesc Horvath recomienda acudir al pediatra para que éste evalúe el caso y proponga el tratamiento adecuado.  

 

Te interesa: 'Tips' para disfrutar del placer de nadar, sin contratiempos

Adiós a los molestos dolores de oído