Embarazada

¿Por qué necesitamos tomar más hierro durante el embarazo?

Las mujeres embarazadas deben consumir cantidades extra de este mineral no solo para satisfacer sus propias necesidades, sino también las del feto en crecimiento

by hola.com

Desde el momento en el que una mujer se queda embarazada, tanto su cuerpo como su estilo de vida comienzan a sufrir diferentes transformaciones a lo largo de las distintas etapas para atender las necesidades del futuro bebé. En este sentido, la nutrición cobra una función clave desde el primer momento de la gestación y está directamente relacionada con la salud de la gestante y la de su hijo. La alimentación debe ser variada, equilibrada y saludable para que todos los nutrientes necesarios estén presentes. Sin embargo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que más de 40% de las embarazadas del mundo sufren anemia. Al menos la mitad de esta carga de anemia se atribuye en principio a la carencia de hierro.

Leer: Listeriosis, la bacteria que hará más complicado tu embarazo

El mineral más preciado

El hierro es el mineral más preciado durante el embarazo. Se trata de un oligoelemento esencial para la vida que nuestro organismo no puede producir por sí mismo, por lo que, en condiciones normales, debe ser aportado cada día a través de la dieta. Las carnes rojas magras (ternera), los mariscos de concha (berberechos, almejas y mejillones), frutos secos (anacardos, nueces, avellanas y pistachos) o verduras de hoja verde (acelgas o espinacas) son algunos de los alimentos en los que podemos encontrar este valioso mineral, especialmente importante durante la gestación. Las embarazadas deben consumir cantidades extra de hierro no solo para satisfacer sus propias necesidades, sino también las del feto en crecimiento. Mientras que una mujer gestante necesita 27 miligramos diarios, una en edad fértil no embarazada necesita 18 miligramos.

acelgasVER GALERÍA

Una de las funciones de este oligoelemento es la fabricación de la hemoglobina. La cantidad de sangre que circula por el cuerpo aumenta durante el embarazo hasta llegar a casi un 50 % más de lo habitual, por lo que se necesitan mayor dosis de este mineral. Por otro lado, el hierro es fundamental para nutrir el crecimiento del bebé y de la placenta, sobre todo durante el segundo y el tercer trimestre. Este es el motivo por el que los requerimientos de hierro durante los tres primeros meses son relativamente pequeños, pero se elevan considerablemente durante los siguientes trimestres.

Leer: Ser madre te descubrirá una nueva versión de ti misma

Anemia en el embarazo

Piel más pálida que de costumbre, pérdida de cabello, uñas quebradizas, cansancio excesivo, mareos o vértigos, dolor de cabeza, taquicardia o episodios de ansiedad son algunos de los síntomas de la anemia, que ocurre cuando se tiene un nivel bajo de glóbulos rojos. La causa más importante y frecuente de anemia durante el embarazo es la deficiencia de hierro. Esta afección es especialmente peligrosa cuando se produce durante un embarazo, pudiendo provocar partos prematuros y bebés de bajo peso al nacer. Puede aumentar el riesgo de enfermedades y, en los casos más graves, ser causa de la muerte del recién nacido.

Leer: Estos son los 10 mejores alimentos para combatir la anemia