Erik Rubín sobre el momento más frágil de su vida: 'Lo que estoy cosechando hoy es gracias a que dejé de beber'

Por Ricardo Vidal

Sin duda alguna, Erik Rubín se ha caracterizado por ser una persona sumamente sincera a la hora de compartir con su público algunos detalles de su vida a nivel personal. Algo que se ha visto reflejado en los últimos meses, cuando ha procurado ser lo más abierto y puntual a la hora de enfrentar los cuestionamientos sobre a su separación de Andrea Legarreta, evitando así cualquier tipo de especulaciones o malentendidos al respecto. Tal y como sucedió durante la charla que el cantante sostuvo con Yordi Rosado para su canal de YouTube, en la que a corazón abierto habló de los pasajes de su vida más importantes y aquellos que la han marcado, siendo uno de ellos la etapa en la que enfrentó una lucha contra su adicción al alcohol y otras sustancias, de la cual ha logrado salir victorioso, a pesar de los duros golpes que recibió a consecuencia de esta situación.

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Con las emociones a flor de piel, Erik recordó aquella época, luego de que Yordi lo cuestionara al respecto, un instante en el que el intérprete de Cuando Mueres Por Alguien se abrió de capa. “Decidí dejar el alcohol y dejar todo, y no pude haber hecho algo mejor para mí”, expresó el artista al recordar el triste capitulo que vivió de la mano de Andrea durante sus primeros años de matrimonio, algo que lo llevó a tomar la decisión de cotar con sus adicciones de tajo. “Andrea y yo habíamos estado buscando un bebé, nos tardamos cinco años buscando al bebé. Y en esta ocasión, yo ya había dejado de beber, y se embarazó, y dentro de este embarazó yo volví a recaer”, contó con total apertura. “Y precisamente esa recaída que tuve, al día siguiente teníamos que ir a ver al doctor a ver cómo estaba el bebé, y yo no llegué porque yo estaba de fiesta, no pude acompañarla al doctor, y cuando estaba en mi casa todo crudo, sintiéndome horrible, porque además me desaparecí, ella llegó a contarme que había perdido al bebé, y pues de ahí me agarré”, agregó.

Fue este duro golpe el que lo llevó a recapacitar y aferrarse a la sobriedad, manteniéndose desde entonces estable, pero en un constante trabajo personal de día con día. “Fue algo súperdoloroso, yo así lo veo, que ese bebé dio la vida por mí, así de grande lo veo, así de fuerte, y de ahí me agarré, y gracias a Dios desde ese día no bebo, ni uso ninguna sustancia”, reflexionó. “La vida me cambió completamente, sin duda lo que estoy cosechando hoy es gracias a eso, a que dejé de beber”, compartió.

La etapa más difícil de su vida

Además de su lucha contra sus adicciones, Erik reveló que justo en ese momento de su vida todo se complicó a su alrededor, pues todas las facetas de su vida se pusieron en pausa. “Yo veo que en ese preciso momento en el que entro a doble A, Dios, la vida, me puso en pausa, porque no tenía chamba, me quedé en esta época sin el socio, o sea con un equipo de grabación sin saber usarlo, y no fue de ‘ahora voy a producir’, me volví productor por necesidad”, compartió. “Y eso me llevó a trabajar más y a aprender, y en ese momento me ayudó también tocar fondo a irme a mi grupo, porque yo milité muchos años en un grupo de doble A que me ayudó muchísimo”, añadió. “Sí la vida en ese momento me puso en pausa y no hubo un aliviánate, y en ese momento me fue muy difícil, porque aparte mis cuates Benny, Syntek, todos sacando disco, exitosos, yo hice un disco que además logré meter dos temas a la telenovela de Rebelde, los cuales se los lleva Pedro Damián, le encantaron, los metió, me fui de viaje y no quisieron pagar la sincronización la disquera y los sacaron de la novela… En ese momento, la vida o Dios me querían ver con el ego desinfladito, porque es más difícil manejar el éxito, el ego se infla y es bien difícil poder controlarlo”.

Sobre cómo fue que logró superar esta etapa, Erik señaló orgulloso: “Teniendo muy claro que tengo una enfermedad, que no puedo con ella, ya esa idea de tomarme un trago, o sea, a mi lo que me gustaba era ponerme bien ped*, para tomarme una cerveza, mejor me tomaba una Coca o un agua”, admitió. Por otro lado, Erik también reveló que ahora se dedica a ayudar a otras personas que atraviesan por problemas similares a los que él enfrentó. “En este caso, dando servicio, llevar personas al grupo, platicar con ellos… Entonces también estoy rodeado de gente que nos cuidándonos… Mi intención es tratar de ser una mejor persona y eso te lleva a tratarte lo mejor posible”, comentó.  “Soy un ser humano, me equivoco, tengo también ahí mis demonios, constantemente es algo con lo que trabajamos día con día, porque no es: ‘trabajé esto’ y ya lo das por hecho, sino día con día, los demonios., el ego, el miedo, que se disfraza de muchas formas, y nada, sin duda gracias a Dios”, concluyó.