Adamari López

'Sola no puedo', Adamari López sobre cómo enfrentó su divorcio con Luis Fonsi

La actriz reveló que tuvo que recurrir a la ayuda de un experto que la ayudara a procesar todos sus sentimientos y el duro golpe que significó su separación

por Ricardo Vidal

Sin duda alguna, Adamari López ha demostrado ser una mujer de una fortaleza muy especial. Y es que a lo largo de su vida, la presentadora ha enfrentado duras batallas de las que ha logrado salir victoriosa, convirtiéndose en toda una inspiración para sus seguidores, pues además, Adamari siempre ha estado dispuesta a compartir sus experiencias de forma muy abierta. Justo como sucedió en una entrevista reciente, en donde a corazón abierto la conductora del matutino Un Nuevo Día habló con total apertura sobre cómo fue que afrontó su separación de Luis Fonsi y la ayuda a la que tuvo que recurrir cuando se dio cuenta que no podría cargar con todas las emociones que surgieron a raíz de este duro capítulo en su vida, el cual se juntó con otro aún más complicado: su lucha en contra del cáncer de seno.

Adamari LópezVER GALERÍA

MÁS NOTICIAS COMO ÉSTA:

Transparente como suele ser, Adamari admitió que creyó que podría superar ella sola el duro golpe que significó su divorcio, apoyándose siempre en el amor de los suyos. "Yo antes del cáncer, en general en mi vida, pensaba que no necesitaba como ir a un psicólogo, que si yo hablaba con la gente cercana que me quería y que me podía orientar que con eso era suficiente. Además (de) que yo pienso que mi comunicación con papá Dios es superbuena y que él siempre busca como mandarme la información correcta para que yo pueda seguir adelante”, reveló la actriz.

Sin embargo, llegó un momento en el que tuvo que recurrir a la ayuda de un experto, pues se dio cuenta que necesitaba de un agente externo que la ayudara a poner en perspectiva sus sentimientos y a procesarlos de una mejor manera. “Cuando me divorcié, llegó un momento en que decía: ‘sola no puedo y hay cosas que no le quiero contar a la gente que yo quiero’, porque no me parecía como algo que yo quisiera como que ellos supieran y entonces tuve que buscar esa ayuda profesional que me vino muy bien y que me dejó poder sobrepasar ese momento. Yo creo que si no hubiese ido a terapia se me hubiese hecho mucho más difícil", afirmó.

Adamari López y Luis FonsiVER GALERÍA

A partir de ese momento, entendió que la terapia era algo necesario en su vida, por lo que incluso en la actualidad, se apoya en ella para poder resolver algunos aspectos de su matrimonio o de su persona. "Hoy día también lo practico y voy (a terapia) y para mi relación con Toni (Costa). Yo quiero que mi relación dure toda la vida, pero hay cosas que no podemos resolver si nos quedamos callados o si no hay comunicación entre nosotros", reconoció.

Un ejemplo de esfuerzo y perseverancia 

En los últimos meses, Adamari López ha comenzado un programa de pérdida de peso muy importante y respaldado por la misma Oprah Winfrey. Y aunque las horas de esfuerzo y la perseverancia han comenzado a rendir sus primeros frutos en la salud e imagen de la hermosa presentadora, la puertorriqueña ha reconocido que ha sido un camino difícil el poder mantenerse en su peso ideal, algo con lo que empezó a lidiar tras haber padecido cáncer. "Yo estuve una época en la que fui superdelegada y después de que me enfermé he sido como una montaña rusa que sube y baja", reconoció la protagonista de telenovelas como Locura de Amor.

Adamari LópezVER GALERÍA

Sin embargo, a lo largo de su proceso ha aprendido a aceptar cada etapa de este camino y entender que más allá de querer perder peso por perderlo, se trata de adquirir nuevos hábitos para el futuro y hacer de este estilo de vida una rutina. "La verdad es que he tenido diferentes etapas, pero después de enfermarme la cuestión del peso vino a ser un asunto fastidioso y recurrente en el que subía de peso y volvía a bajar y nunca he podido volver a quedar en ese peso en el que estaba, pero he entendido que es un estilo de vida", aseveró.

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie