Así fue la espectacular gala por el 47 Aniversario del Museo de Antropología

Por hola.com

El patronato del Museo Nacional de Antropología e Historia celebró la primera cena de gala para los amigos del inmueble que desean sumarse a la reunión de fondos para cubrir los costos de operación del recinto. El tenor Fernando de la Mora y el Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández donaron su actuación en el espectáculo efectuado para disfrute de los filántropos. Uno de ellos, Emilio Azcárraga, resultó tema de agradecimiento por parte del presidente del patronato, Marcos Fastlicht, ya que fue el patrocinador del escenario, la escenografía y el sonido del espectáculo, aunque el presidente de Televisa no estuvo en el evento.



Para celebrar que este 2011 se cumplen 47 años de servicio educativo a los visitantes de uno de los museos históricos más importantes de Latinoamérica y uno de los más visitados a nivel mundial (en 2010 recibió a un millón 750 mil usuarios, 400 más que el Museo del Prado, el tercero más visitado en el mundo) dos embajadores culturales de México en el mundo ofrecieron una actuación gratuita para los asistentes, que pagaron cinco mil pesos para ser parte de la cena-concierto del patronato. Todo lo recaudado será destinado a beneficio del museo.



A la gala asistieron personalidades y amigos del museo como Pepita Serrano, Edith González, Carlos Alazraki, Manuel Arango, Rafael Herrerías, por citar a algunas.

Para representar a las instituciones gubernamentales, la presidenta de Conaculta, Consuelo Sáizar, se hizo presente en la gala y destacó: “no estoy acostumbrada a las cenas”. Destacó la importancia del patronato, que es parte del proyecto cultural del siglo XXI y tiene que partir de la fortaleza de las instituciones públicas.

Al reconocer la labor del Museo Nacional de Antropología e Historia y la del patronato, que desde 2004 se ha encargado de proyectar a nivel internacional la importancia de la riqueza histórica del país, expresó: “México es una potencia cultural mundial, tenemos tantas cosas que con un poco de generosidad nos sentiríamos los habitantes más orgullosos de país alguno, y el Museo de Antropología es uno de los que mejor argumentos han hecho para dar a conocer que somos una potencia cultural mundial”.