Los diez alimentos que cambiarán tu opinión sobre los carbohidratos

Desterrados de todas esas dietas que hacemos (muchas veces, sin informarnos bien), son tan necesarios para llevar una vida saludable, como son las proteínas y eso que llamamos ‘grasas buenas’. Quédate con estos diez ingredientes para completar tus platos

by Marta Romero

Cuando decidimos ponernos a dieta o intentar comer más sano, un error muy frecuente es eliminar los carbohidratos de todos y cada uno de nuestros platos. Sin embargo, si queremos perder peso de una forma segura y eficaz, no debemos hacerlo. Cualquier nutricionista estará de acuerdo. Sí que te recomendará que los reduzcas, pero no que los hagas desaparecer. Es más, ellos también quieren ayudar. Por eso, te contamos cuáles pueden ser tus grandes aliados; verás que todos son siempre alimentos naturales.

Copos de avena: este es, quizás, ese ingrediente que nos apresuramos a incorporar en nuestra alimentación diaria siempre que queremos ponernos a dieta. Se trata de un tipo de carbohidrato de lenta absorción que nos ayuda, sobre todo, a controlar el apetito. Por eso, es muy recomendable incluirlo en tus desayunos, en forma de tortitas o espolvoreada sobre un yogur con frutas.

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Paso a paso: bizcocho de avena con arándanos y pasas

 

Batatas: uno de los últimos descubrimientos, pues su uso no estaba muy extendido en nuestra gastronomía, es la batata. Una sola pieza puede llegar a contener hasta 30 g de carbohidratos, incrementando los niveles de adiponectina, una hormona que nos ayuda a regular el azúcar en sangre. Tiene menos calorías que una patata y una menor cantidad de sodio, por lo que aparece como uno de sus mejores sustitutos. Además, su sabor es dulce.

Galletas de centeno: otro alimento cargado de carbohidratos que, por su alto contenido en fibra y apenas grasas, consiguen mantener tu apetito a raya. Además, al igual que la batata, regula los niveles de azúcar en sangre y es un picoteo muy saludable y apetecible. Eso sí, busca siempre su versión más casera y evita que, entre sus ingredientes, vengan azúcares añadidos.

Quinoa: tan de moda en la cocina saludable actual, la verdad es que la quinoa contiene dos veces más fibras que todas las demás semillas, lo que hace que su absorción en sangre sea mucho más lenta y que, además, libere menos ácidos grasos que otros cereales.

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Paso a paso: brownie de chocolate sin harina, pero con quinoa

 

Cereales integrales: no los destierres de tu dieta, porque pueden ser (por su contenido en glucógeno, almidón y celulosa) una muy buena fuente de energía que se absorberá, muy lentamente, por tu intestino. Si eres de los que practica deporte, podrás incrementar su ingesta. Además, contribuyen a la movilidad intestinal y favorecen la absorción de los nutrientes de los alimentos.

Yogur griego: aunque no sea considerado como un carbohidrato típico, la verdad es que, en la leche entera que lo compone, es uno de sus nutrientes principales, por su contenido en azúcares simples. Por eso, su consumo moderado es recomendable, gracias al aporte de proteínas y calcio que viene asociado a su ingesta.

Garbanzos: las legumbres son esos alimentos que suelen disuadirte de comer en exceso, por la importante sensación de saciedad que nos da una ración moderada con ellas como ingrediente principal. Intenta comerlos siempre asados.

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Paso a paso: un potaje de Cuaresma diferente

 

Palomitas: es toda una adicción, pero merece la pena tener en casa maíz para poder sustituir con ellas cualquier otro tipo de snack que se te antoje, como las patatas fritas. Eso sí, controla tu ración, hazlas siempre en casa y aromatízalas con aceite de oliva virgen extra, romero y otras especies; olvídate de la sal o la mantequilla.

Frutas: aunque no te lo creas, su alto contenido en azúcares simples (como hemos dicho de la leche) las convierte en fuente de hidratos de carbono; pero también de vitaminas y minerales. Por su alto valor nutricional deben ser siempre parte indispensable de nuestra dieta. No olvidemos que son fuente principal de la energía que necesitamos para rendir cada día.

Cebada: otro cereal que, poco a poco, va apareciendo más en esos menús saludables que vamos buscando para cubrir nuestras semanas y que, lejos de asociarla a la cerveza, puede cocinarse y utilizarse como la quinoa. Mézclala con lentejas o únela a tus ensaladas, ya que, gracias a su alto contenido en fibra soluble, protege las mucosas del intestino e incrementa la sensación de saciedad.

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