Los beneficios del aceite de coco en la cocina.

Que no te asuste el coco

Una buena opción para nuestras frituras, te contamos los beneficios de cocinar con un buen aceite o manteca de coco.

by si Blanca García-Orea, si dietista y nutricionista

Los cocoteros producen unos frutos muy nutritivos, con diferentes usos culinarios y para el cuidado de la piel. Uno de los productos más utilizados y que es el resultado del procesado del coco es su aceite o manteca, del que vamos a desvelarte algunos de sus secretos.

PROPIEDADES Y BENEFICIOS

Gran parte de la grasa saturada que contiene el aceite de coco está formada por ácidos grasos o triglicéridos de cadena media. Estas grasas funcionan en el cuerpo de forma diferente a otros tipos de grasas saturadas: se metabolizan en energía directamente en el hígado sin ser transportadas por la sangre, sin generarse glucosa en ella (como sucede con otros alimentos) y siendo, por tanto, más beneficioso para nuestra dieta. Además, reducen el colesterol, aumentan el metabolismo, pueden ayudar a regular el apetito y algunos estudios científicos han demostrado que mejoran la función cerebral.

Otra de las propiedades del aceite de coco es la gran concentración de ácido láurico que contiene. Se trata de un ácido graso que, por ejemplo, también está presente en la leche materna  que le confiere sus poderes antibióticos y antifúngicos. Además, el aceite de coco resiste muy bien los cambios de temperatura, por lo que no se oxida al calentarlo, no se vuelve tóxico y tiene un punto de humo superior al de otros tipos de aceites. Por ello, se convierte en una buena opción para nuestros fritos, absorbiendo mucha menos grasa que con otras variedades.

¿CÓMO ELIJO EL MEJOR ACEITE DE COCO?

Algunos aceites, en el momento de su fabricación, se tratan químicamente, se refinan, blanquean, desodorizan, endurecen e, incluso, se incluyen aditivos que no estaban presentes en ellos. Estos son los que se elaboran de manera industrial, en grandes cantidades y partir de materias primas más baratas; siendo desaconsejables desde el punto de vista nutricional. Pierden algunos de sus nutrientes, como el ácido láurico, y pueden llegar a aumentar el nivel de colesterol.

Para no perder ninguna de las propiedades que hemos mencionado, es fundamental la elección de un aceite de coco sin refinar y calificado como bio, que nos asegure que se trata de un aceite virgen de prensado en frío. El término virgen, además, haría referencia a que ese aceite no ha sido procesado, no está blanqueado ni desodorizado o refinado; por lo que tendrá una estructura cristalina o veteada. Este prensado en frío nos garantiza que se ha utilizado la mínima temperatura con el objetivo de mantener todos sus aspectos saludables intactos y tendrá un mayor porcentaje de ese ácido láurico del que hablamos. En el supermercado, su nombre comercial aparecerá siempre con el subtítulo de aceite de coco virgen extra. Ese es el que tú tienes que buscar.