Nutrición: Seis pautas que te ayudarán a controlar tu apetito

Detenerse unos segundos a identificar si tu hambre es real o ‘ficticia’ es una de las posibles recomendaciones a seguir. Pero no la única...

by hola.com

Todos sabemos lo complicado que muchas veces resulta lidiar con esa sensación de hambre que nos ‘ataca’ a determinadas horas del día, y que se produce de manera especialmente acusada en esas épocas del año en que queremos recuperar los buenos hábitos de alimentación tras habernos ‘relajado’ más de la cuenta durante las vacaciones. Y es que, ¿quién no ha experimentado ese gusanillo, más frecuente de lo habitual, una vez que hemos vuelto a trabajar después de haber pasado unos días ‘entregándonos’ a los placeres del chiringuito?...

A continuación os mostramos algunas pistas prácticas que, sumadas a tu fuerza de voluntad, quizás puedan echarte un cable en tu objetivo de controlar el apetito y volver a los buenos hábitos de alimentación.

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¿Hambre real o ficticio?
Hay dos tipos de hambre, la que responde a una necesidad fisiológica de ingerir alimentos (hambre física o real) y la que responde a factores emocionales o del entorno como, por ejemplo, la ansiedad, el estrés, el aburrimiento, las reuniones sociales, etc (hambre psicológica o no real). Por ello, aprender a diferenciar entre el hambre real y el simple antojo es fundamental, porque mientras que comer cuando tu cuerpo necesita un aporte de nutrientes, te ayuda a mantener el equilibrio energético y a cuidar tu línea, hacerlo por otros motivos te podría llevar a un consumo excesivo y al sobrepeso. Así que, si la sensación de hambre ‘llama a tu puerta’, trata primero de identificar si se trata de una u otra.

Cuando comas, no hagas nada más
Siéntate a comer sin hacer nada más (ver la TV, leer, trabajar…). Si te resulta complicado, puede ser una señal de que el placer que experimentas comiendo esté relacionado con otras actividades y no responde a la satisfacción del hambre real.

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Di adiós a las prisas
Comer demasiado rápido impide que el control interno de tu organismo te haga saber cuándo has comido lo suficiente, pudiendo llegar a comer en exceso. Si comes despacio, masticando bien los alimentos, cuando tu cuerpo te dé señales de saciedad (suele hacerlo unos 20 minutos después de haber empezado a comer) habrás ingerido menos cantidad de comida.

Si vas a comer cinco veces al día… ¡hazlo bien!
Cada vez son más los nutricionistas que cuestionan la importancia de comer varias veces al día como medida para ayudar a controlar el peso. Una pauta muy extendida durante los últimos años en lo que a recomendaciones nutricionales se refiere, puesta en duda hoy día por no pocos sanitarios. En esta ponencia, por ejemplo, el prestigioso dietista-nutricionista Aitor Sánchez lo explicaba muy bien. En ella contaba que lo importante no es tanto las veces que comemos al día como la calidad de los alimentos que decidimos introducir en esas comidas. Así que si, en tu caso, comer algo a media mañana o a media tarde, te ayuda a controlar el apetito, hazlo sin problema pero apostando siempre por los alimentos adecuados: fruta fresca, frutos secos, yogures naturales sin azucarar, etc.

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Siempre que puedas, come en el mismo lugar
Escoge un lugar de tu casa o del trabajo donde comer y no hagas nada más en él. Esto hará menos probable que picotees mientras haces otras cosas. La planificación y las rutinas suelen funcionar muy bien en materia de hábitos alimenticios.

Ponte en el plato sólo lo que vas a comer
Esto te ayudará a controlar mejor lo que comes. Si comes en casa, sírvete el plato en la cocina y no lleves al comedor el puchero o fuente de comida. Así, evitarás más fácilmente la tentación de repetir.

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