'Tips' de cocina: Diez consejos para prolongar la vida de los alimentos

Conseguirlo depende, en muchas ocasiones, de pequeños gestos y pautas como las que te proponemos.

by hola.com

A veces nos vemos en la obligación de tirar los alimentos que hemos comprado antes de lo deseado, lo cual incide de forma directa en la economía doméstica. Sin embargo, con pequeños gestos es relativamente sencillo prolongar la vida de algunos de los alimentos más comunes de la cesta de la compra. He aquí un decálogo de consejos que te ayudarán en este sentido:


1) No pierdas de vista la fruta. Una sola fruta o verdura pocha es suficiente para echar a perder el resto. Retira inmediatamente del frigorífico los productos estropeados. Pero en lugar de tirarlos a la basura, elimina las partes estropeadas y, por ejemplo, añade el resto de la fruta a tus cereales del desayuno como una aportación extra de salud.

2) Evita la abrasión del congelador. Congelar la comida es un gran método de prolongar su vida útil y mantenerla fresca. Pero si se almacena inadecuadamente, la comida congelada acabará con abrasión por congelación. Evita esta situación mediante el uso de bolsas y recipientes específicamente diseñados para el congelador, ya que son lo suficientemente gruesos como para mantener la humedad y los olores alejados.

3) No laves antes de guardar. Lavar provoca la acumulación excesiva de humedad en frutas y verduras. El exceso de humedad ocasiona marchitamiento, manchas marrones y moho en verduras y frutas. El lavado puede acortar el tiempo de almacenaje, así que asegúrate de no lavar verduras y frutas que tengas pensado almacenar.

4) Asa y congela antes de que sea demasiado tarde. Si tus verduras se acercan a la ‘fecha de caducidad’ pero no has tenido la oportunidad de utilizarlas, no tienes por qué tirarlas a la basura. Prueba a escaldarlas (proceso rápido de hervido) o asarlas y a continuación congélalas en una bolsa adecuada.

5) Procura no ir a la compra cuando tengas hambre. Un estómago vacío siempre te impulsará a comprar más comida de la que realmente necesitas. Al comprar grandes cantidades, por lo que el riesgo de que se estropee es mayor.

6) Antes de comprar ‘nuevos’ alimentos, organiza las comidas en torno a los que ya tengas en casa. Comprueba lo que tienes en la nevera, congelador y despensa antes de salir de casa y haz tu lista de compra de forma racional, sin dejar de respetarla en ningún momento.

7) Una pizarra siempre viene bien. Ten una lista de la comida que compres en una pizarra o junto al frigorífico. Anota también la comida sobrante para recordar lo que tienes aún por consumir en la nevera. Así, podrás llevar un seguimiento de lo que tienes almacenado y planificar las comidas antes de ir al supermercado.

8) Siempre que sea posible, compra productos frescos en los mercados. Las frutas y verduras, por ejemplo, están recién recogidas y suelen durar más tiempo. Puedes también comprar cantidades más pequeñas o paquetes individuales, y así obtener la cantidad exacta que necesites, evitando de esa manera comida sobrante que puede acabar en la basura.

9) Comprueba las fechas de caducidad. Para evitar comprar alimentos cercanos a su fecha de caducidad, echa siempre un segundo vistazo al fondo de los expositores. Ahí es donde los supermercados almacenan los alimentos con fechas de caducidad más lejanas.

10) Aprovecha las sobras. Siempre que puedas convierte los restos de comida en una nueva receta. Con un poco de imaginación… ¡te saldrán recetas deliciosas!