Erik Rubín sobre su matrimonio con Andrea Legarreta: ‘Hemos aprendido a amar hasta nuestros defectos’

El cantante se sinceró durante su visita al programa Pinky Promise donde acudió con su amigo Kalimba

Por Tania Galván

Con 22 años de casados, el matrimonio conformado por Andrea Legarreta y Erik Rubín es uno de los más sólidos del medio del espectáculo. Más sincero que nunca, el esposo de la conductora habló durante su participación en el programa de Youtube, Pinky Promise, donde acudió en compañía de su amigo Kalimba. Como parte de las dinámicas que Karla Díaz prepara para sus invitados, el integrante de Timbiriche reveló qué es lo mejor y lo peor de estar casado con Andrea Legarreta, además de tomarse un tiempo para deshacerse en halagos hacia la mamá de sus hijas: “Es una mujer, sensible, inteligente, buena madre”, dijo.

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Erik confesó que los años juntos los ha hecho madurar juntos y disfrutar de una gran relación: “Tengo una gran pareja y la llevamos muy bien, seguimos queriendo lo mismo, hasta el día de hoy, sabemos que esas cosas pueden cambiar con el tiempo, hoy seguimos queriendo lo mismo”, explicó el músico. Explicó que, aunque están unidos, en ocasiones, también disfrutan en soledad: “Tenemos cada uno nuestros espacios, creo que es muy importante que cada uno se realice, profesionalmente, personalmente. Yo soy alguien que le gusta mucho la motocicleta, viajar, me voy con mis cuates, viajo, nunca ha habido bronca de eso, soy muy amiguero, tengo muchas amigas, me es muy fácil ser su esposo”.

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Una de las preguntas que respondió sobre su matrimonio fue qué es lo mejor y lo peor de ser el esposo de Andrea Legarreta, aunque tardó para encontrar una desventaja, reconoció que le llegó a afectar cuando hubo rumores cuando él no estaba trabajando sobre los escenarios: “Ella es alguien que todo el tiempo está en el reflector. Ese momento de mi vida fue complicado, que ella tuviera el reflector y yo no. En la vida he recibido una mensualidad de parte de ella, son cosas que te pegan al ego, eso la verdad me ha hecho la piel más gruesa y ha logrado que me valga”, confesó. Erik aseguró que, aunque ya ha aprendido a lidiar con las especulaciones, la información falsa sí ha llegado a afectar a su familia: “Con Andrea no hay problema, porque me conoce y hay confianza, pero las niñas sí”, dijo.

El músico reconoció que no todo en su matrimonio con Andrea Legarreta ha sido miel sobre hojuelas, sí han tenido que sortear algunos problemas: “Hemos tenido nuestras crisis y también tiene su carácter y yo tengo el mío”, reconoció. Después de dos décadas juntos hemos aprendido a amar hasta nuestros defectos, ya nos conocemos muy bien, a veces nos caemos muy mal, pero la llevamos bien, seguimos queriendo lo mismo”, explicó. El músico reconoció que en los últimos años han estado muy enfocados en su papel de papás, pero que el romanticismo siempre ha formado parte de su historia: “A lo mejor nos ha hecho falta esta parte en pareja, porque entre la chamba y las niñas pierdes de vista a tu pareja”, comentó.

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El mejor consejo para sus hijas

Erik también habló de la excelente relación que tiene con sus hijas, Mía y Nina: “Me tienen mucha confianza, me cuentan todo, espero que así sea”, reveló el músico. Compartió con el público el mejor consejo que le ha dado a sus hijas: “Es el que le he dado siempre: ¡Disfruta! Disfruta el camino. Vive todo, siéntelo, también se vale estar triste, es parte de, pero es bien fácil”, agregó. Erik contó que con el tiempo ha aprendido a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida: “Cuántas veces no estamos posponiendo mi felicidad, es lo único que nos vamos a llevar, los momentos que disfrutamos y a veces es bien fácil con cosas bien simples, la pasas muy bien”, explicó.