Ingrid Coronado confiesa por qué no volvería a 'Venga la Alegría'

La conductora se sinceró y reveló la razón por la que no regresaría al matutino donde trabajó más de una década

Por Tania Galván

Con el lanzamiento de su nuevo libro Mujerón, Ingrid Coronado ha estado visitando varios programas en internet como parte de la promoción de este título. Después de acudir al programa de Marco Antonio Regil donde admitió que dejar TV Azteca fue una de las mejores decisiones de su vida, la conductora ahora participó en Pinky Promise, emisión conducida por Karla Díaz, a la que acudió con Tabata Jalil, su excompañera en Venga la Alegría. Durante una de las dinámicas del programa, Ingrid se sinceró y respondió varias preguntas del público, como si le gustaría volver al matutino donde trabajó más de una década y también recordó que fue lo más difícil de estar en Garibaldi.

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Durante una ronda de preguntas y respuestas, Ingrid fue cuestionada sobre si aceptaría volver a ser parte del matutino que, en su momento, compartió con su ex esposo, Fernando del Solar, padre de sus hijos menores: “Me sincero, no, no volvería a Venga la Alegría”, dijo convencida. Ingrid aclaró que su motivo tiene más que ver con la evolución de su carrera que con algún asunto personal: “Te voy a decir por qué, porque amo el radio y el radio es de lunes a viernes de 10 a 12, en el programa de Ingrid y Tamara, en MVS Noticias y para mí ese programa es lo máximo de la vida, entonces, tendría que dejar el radio para hacer Venga la Alegría, entonces no”, explicó.

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Karla quiso saber si, en algún momento su proyecto en radio termina, podría existir la posibilidad de regresar a la televisión en el matutino a lo que Ingrid respondió: “Honestamente haciendo radio empecé a probar otros contenidos, finalmente se habla de otros temas y son temas que me gustan mucho más, que me apasionan mucho más, siento que tienen más que ver conmigo, en ese formato”. Al inicio del programa, Ingrid habló de la transformación que sufrió tras dejar la televisión: “Era una invitación de la vida a que cambiara mi camino, a que volteara a ver otras cosas a que descubriera cosas de mí que a lo mejor no hubiera volteado a ver si no hubiera sucedido todo lo que sucedió”, explicó.

Ingrid confesó que el radio llegó a su vida cuando menos lo esperaba: “Yo hice televisión durante 19 años, dejé la televisión, tuve dos años sabáticos y de pronto me invitaron para hacer radio, yo lloraba, decía: ‘no se hacer radio’, yo lo vivía como un castigo”, explicó. Aunque tuvo miedo, resultó ser su mejor decisión: “Me arriesgué y descubrí una de las cosas que más me gustan en la vida, soy muy feliz como locutora de radio y como que dije, gracias a la vida que me obligó a estar aquí y lo mismo pasa con la escritura no, si yo no hubiera vivido, todos esos procesos o todas esas situaciones que fueron terribles que la verdad me dolieron mucho, no hubiera sido capaz de compartir este libro”.

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Su etapa en Garibaldi

Ingrid también confesó qué fue lo peor y lo mejor de estar en Garibaldi. Admitió que la proyección que le dio el grupo fue lo mejor: “Cumplí mi sueño de ser artista de fama internacional, como de chiquitos dicen: ‘Yo quiero ser maestro, astronauta’, yo decía: ‘Yo quiero ser artista de fama internacional''', reconoció. Continuó recordando qué fue la parte más complicada: “Lo malo de Garibaldi es que había mucha presión con respecto a los cuerpos y yo era bien chiquita de edad, yo tenía 18, ellas tenían como 24, 25, ya estaban más desarrolladas, entonces para mí siempre fue como una presión muy fuerte el asunto del cuerpo, la alimentación, el ejercicio, yo sentía que no me veía bien, yo siempre quería que me taparan un poquito más, pero la imagen del grupo no era esa”, agregó.