Natalia Téllez cuenta cómo fue su relación más tóxica: ‘Se volvió un eterno juego de poder’

La conductora se sinceró durante su visita al programa Pinky Promise a donde acudió en compañía de Paola Rojas y Daniela Magún

Por Tania Galván

Con la sinceridad que la caracteriza, Natalia Téllez fue como invitada a la emisión que conduce en Youtube, Karla Díaz, Pinky Promise, a donde acudió en compañía de dos grandes amigas, sus compañeras en Netas Divinas, con quien pasó un rato de diversión participando en las divertidas dinámicas que la integrante de JNS prepara para sus visitas. En ese sentido, la conductora abrió su corazón y compartió cómo fue su relación amorosa más tóxica que ha tenido, aunque tenía la opción de cumplir con un castigo para no responder, decidió que no tenía problema en dar a conocer el círculo vicioso que comenzó a experimentar en este noviazgo que, aseguró, fue antes de conocer a Antonio Zabala, su actual pareja y papá de su hija Emilia.

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Natalia explicó que su relación más tóxica tuvo que ver con el rol que ambos asumieron en la relación: “Sí lo voy a decir, mi relación más tóxica es una de la que aprendí muchísimo, hace no tanto tiempo, donde creo que éramos muy parecidos y se volvió un eterno juego de poder y fue muy, muy cansado, al principio fue muy divertido y después se volvió muy cansado y lo bueno que aprendí a… salir con gente que no sean conductores, no, sólo aprendí mucho de mí, porque me espejeaba mucho en él, pero también aprendí las cosas que no debo hacer, que no debo buscar, las cosas en las que hago un mal click, los lugares a los que no debo ir”, explicó.

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A pesar de que la relación no prosperó Natalia reconoció que las lecciones aprendidas le sirvieron mucho para convertirse en la mujer que es ahora: “Terminó esa relación y agradezco, porque si no, no hubiera crecido al punto en el que estoy ahora, que agradezco tener paz y equilibrio en lugar de locura y caos, entonces así fue mi relación más tóxica”, dijo. Aunque no quiso dar nombres y sólo se limitó a revelar que, como ella, también era conductor, dio otra pista: “Fue antes del actual”, dijo. El pasado miércoles, durante la emisión de Netas Divinas, Natalia habló precisamente de su lado más tóxico que incluso está trabajando en terapia: “Mi parte tóxica con la gente es que no tengo límites, no sé poner límites llegando al punto de alejarme de gente que quiero mucho, porque no tengo la valentía de hablar con la gente como un adulto”, explicó.

Un programa de confesiones

Además de dar detalles de su vida privada, en el terreno profesional, Natalia habló sin pelos en la lengua de quién fue el invitado más incómodo que ha pisado el foro de Netas Divinas y para sorpresa de toda la audiencia, no, no es Maki, con quien recientemente protagonizó una charla en la que cada una defendía su postura: “Lo voy a decir, yo soy una cínica, es muy chistoso, porque la gente cree que yo me llevo mal con Maki, porque hubo una discusión en el programa, pero Maki me cae muy bien, me gusta mucho la gente que va y dice lo que piensa; sin embargo, cuando fue Kuno Becker yo sentí que estaba en otro planeta. Fue muy feo, porque él fue a hablar de una película que dirigió del sismo que yo vi y me pareció muy buena, pero cuando él fue llegó como molesto, le empezó a decir a Consuelo: ‘Tú una vez dijiste que yo era la peor persona para trabajar’ y yo: ‘Tal vez tiene razón’”, recordó.

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Entre sus confesiones, Natalia admitió que, lamentablemente, como muchas compañeras en el medio, en el pasado sí sufrió acoso en el trabajo: “Sí, afortunadamente, nunca ha llegado a un límite enorme, porque ya se han hablado de casos muy graves de acoso, pero creo que nada más cuando trabajaba en Telehit, se hablaba mucho menos del tema y Telehit era como muy bullying, era como una preparatoria que estaba al aire y creo ahora, en retrospectiva, que sí habían cosas que rayan en acoso y que ahorita, gracias a todo el trabajo que se ha hecho con el empoderamiento femenino se ha avanzado. Siempre estaban entrevistando y las chavas en mini falda, como que ahora digo, eso ya no sería admisible y creo que se prestaba a faltas de respeto y a cosas que sí rayan en acoso”, dijo.