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Maki habla como nunca de la soltería: ‘Si no estoy en pareja me siento desprotegida’

La argentina abrió su corazón sobre cómo ha lidiado con su nuevo estado civil desde su divorcio con Juan Soler

por Tania Galván

A dos años de haber anunciado su separación de Juan Soler, Maki habló por primera ocasión de cómo ha vivido la soltería, un estado civil que la ha retado en varias ocasiones. Durante su visita al programa de Netas Divinas, como conductora invitada, la actriz argentina abrió su corazón y reveló que, tras su ruptura con el papá de sus hijas, la vida amorosa y en general no ha sido fácil: “Ojo, yo no estoy buscando un salvador, yo no quiero un Príncipe Azul, yo ya lo tuve, fue Juan, pero bueno, yo cambié”, comentó, haciendo referencia a que fue ella quien decidió que su relación de más de 15 años con el actor llegara a su fin.

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Como nunca, Maki relató cuáles fueron las verdaderas razones que la llevaron a solicitar el divorcio al actor argentino a quien describió como un caballero: “Yo me casé a los 28, tuve a mis hijas a los 30 y a los 40 tuve una hipercrisis de identidad de sentir que me faltaba vivir, me divorcié, porque estuve con esa crisis que me entró a los 42 y eso que yo fui actriz, viví sola 6 años, salí, tuve otros novios, a los 25 lloraba de que: ‘Ya no me casé, soy una solterona'. Conocí a Juan, vivimos una vida muy padre y así con todo, que eran los rangos normales, que yo me dediqué a mis hijas, que era ama de casa y me volví mega fresa, madre abnegada y esposa devota, tomé clases de cocina, o sea yo me volví una ama de casa espectacular”, comentó.

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Durante el programa, donde el tema principal era ‘¿Qué es lo normal?’, Maki reconoció que, de acuerdo con su perspectiva, estar casada es lo correcto y así lo explicó: “A mí me pasa lo mismo, no me siento normal no estando casada. Yo me siento desprotegida, sí, la verdad, por ahí está mal que yo lo diga, pero llego a un restaurante sola, sin Juan, y me siento desprotegida, 100% o llego a una fiesta sola y me siento desprotegida. Totalmente”. La actriz explicó que no es un tema de independencia como mujer: “Soy una persona que empecé a trabajar a los 19 años, me pagué mi renta, mi casa, me fui de mi país, donde yo tenía una estructura y una familia que me protegía, donde yo era alguien, mis amigos me conocían, yo vine aquí y me hice sola; sin embargo, soy una mujer que si no estoy en pareja me siento desprotegida”, detalló.

Maki le atribuyó este sentimiento al tiempo que compartió con Juan Soler: “Estuve muchos años casada en una zona de confort, entonces, ahora sientes como que te perrean o que todos se te quieren aventar, entonces no sabes quién te va a valorar por lo que tú eres, sí es una situación muy rara”. La actriz fue más allá y resaltó el papel que Juan Soler jugó durante su matrimonio: “Yo tuve un marido, argentino, pero muy mexicano, que me dejó hacer lo que yo quería, me cuidó y hasta el día de hoy ve por mí, porque tiene eso”. Aseguró que, después de tantos años junto al actor, considera que es normal el hecho de que se sienta diferente ahora que está soltera: “Después de estar 15 años con una persona, creo que es una situación normal”.

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El detalle de su boda del que se arrepiente

En esta entrevista, Maki reveló que, de su pasado, hay una situación de la cual se arrepiente y es de haberse casado con un vestido amarillo, un detalle que, en aquel momento consideró muy original y que ahora no ve de la misma forma: “Estoy arrepentida de haber hecho eso, porque Juan me dijo: ‘Ya me casé 25 veces, en 25 novelas, no te vas a comprar un vestido de novia’. Entonces, yo me iba a comprar un vestido de novia en Altavista, fui con mi cuñada, hermana de Juan, pero me dijo está muy normal, entonces, las de vestuario de Televisa, me dijeron: ‘Maki te queremos hacer tu vestido de novia’, dije sí, pero sólo quiero que sea un amarillo, un camisón, me quería poner unos girasoles, muy hippioso. Ni vi la tela, ni vi el diseño hasta el día que me lo entregaron. En Acapulco me crucé para comprar las flores, el día de mi boda. Me arrepiento porque aquí las quinceañeras se visten de colores y pienso que parecía quinceañera, no novia”, recordó.

 

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