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Kim Kardashian se quiebra y, entre lágrimas, recuerda el instante más terrorífico de su robo en París

La empresaria confesó que lo que más temía era el hecho de que su hermana Kourtney la encontrara sin vida

by Tania Galván

Hace un par de semanas, durante el avance de la entrevista que David Letterman le realizó a Kim Kardashian vimos que la esposa de Kanye West se había quebrado en un parte de la conversación. Tras el estreno de My Next Guest Needs No Introduction With David Letterman, se reveló por qué la empresaria se desplomó cuando recordó el aterrador episodio que vivió en París, en 2016, durante el asalto que vivió al interior del departamento donde se estaba quedando en aquella visita. Ataviada en un vestido amarillo mostaza, Kim no pudo evitar las lágrimas al contar lo que pasaba por su mente mientras le apuntaban con un arma, un momento, en el que sí pasó por su cabeza que le arrebatarían la vida. Aunque ha contado este incidente en otras ocasiones, al día de hoy, Kim se sigue conmoviendo al hablar de aquel episodio que, definitivamente, marcó su vida.

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Durante esta plática Kim Kardashian recordó cuál era su principal preocupación durante los angustiantes momentos en los que estuvo con los asaltantes: “Seguí pensando en Kourtney, seguí pensando, ella volverá a casa y yo estaré muerta en la habitación y ella estará traumatizada por el resto de su vida”, comentó haciendo referencia a que su hermana mayor, Kourtney, quien había decidido salir esa noche y temía que, a su llegada, se encontrara con la escena del crimen pues, al verse atada y amenazada con una pistola, pensó que no saldría con vida: “Había empacado todas las joyas para el viaje, es algo que nunca había hecho antes”, comentó Kim sobre aquel viaje que resultó traumático para todos.

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Kim recordó que, en el momento en el que, a las 3 de la mañana, escuchó entrar al departamento a los asaltantes, sólo traía puesta una bata, por lo que también pensó que sería agredida sexualmente: “Yo estaba como: ‘está bien, este es el momento en que me violarán. Esto va a suceder, sólo me estaba preparando’ y, entonces, lo hice y luego… no sé por qué estoy llorando, he hablado de esto antes; después me ató con unas esposas y unas mantas, luego con cinta adhesiva y me tapó la boca y los ojos”, comentó recordando uno de los momentos más angustiantes. La esposa de Kanye también dio a conocer que este asalto había sido planeado con mucho tiempo de anticipación, sin embargo, la presencia de Kanye, les había impedido llevarlo a cabo.

Tiempo después del robo, en 2017, cuando capturaron a los perpetradores, Kim se enteró que había toda una logística detrás de aquel episodio que la mantuvo con miedo durante mucho tiempo: “No sabía que tenían a alguien en los ascensores, alguien en el frente, alguien que movió la cámara, alguien que rompió la puerta y alguien que estaba en un auto para la fuga. Había todo un equipo de personas que había planeado esto”, explicó. Kardashian reconoció que aquel robo le provocó una “paranoia” durante todo el siguiente año: “Tenía media docena de guardias de seguridad apostados en mi casa de Calabasas”, comentó.

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La gran lección que le dejó el robo

Antes de esta reveladora entrevista, Kim ya había hablado públicamente del robo, en el show de Ellen DeGeneres. donde admitió que aquella experiencia le dejó una gran lección: “Siento que las cosas pasan en tu vida para enseñarte cosas”, comentó respecto al hecho de que, a partir de aquel momento, decidió dejar de compartir sus joyas en redes sociales: “Por supuesto, cuando te comprometes vas a mostrar tu anillo, si consigues un coche -no importa el que sea- te sientes muy orgulloso y puedes mostrarlo en las redes sociales. No estoy aquí para mostrarme como antes. Ya no soy quien era. Toda mi vida ha cambiado en lo que respecta a cómo viajo y a mi seguridad”, explicó la empresaria quien se ha vuelto mucho más precavida en su día a día.

 

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