Guillermo del Bosque

Memo del Bosque narra los instantes más críticos de sus días en el hospital: 'Sé que hubo tres ocasiones en las que me fui'

by hola.com

El inmenso amor por la vida ha llenado de fortaleza a Memo del Bosque a lo largo de estos meses, en los que ha hecho frente, sin bajar la guardia, a la enfermedad que padece. Precisamente, el productor de televisión superó recientemente una de sus etapas más difíciles, cuando tuvo que ser intervenido para la realización de un trasplante de médula, proceso del que finalmente logró salir adelante. A unas semanas de abandonar el hospital, y tras permanecer aislado por poco más de un mes, Del Bosque ha dado su primera entrevista en televisión, espacio en el que compartió los detalles de este difícil procedimiento que incluso lo llevó a atravesar por un momento muy crítico.

Memo del Bosque y Vica AndradeVER GALERÍA

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De muy buen semblante, Memo relató cómo vivió ese instante colmado de incertidumbre, un episodio que resultó desgastante para él físicamente por la complejidad de los tratamientos a los que se sometió. “Fueron 33 días internado, una pesadilla. Entramos, me parece, un 24 de noviembre y me pusieron un catéter en esos días, ese catéter iba a ser entrada y salida con dos funciones, para extraer la sangre a través de una máquina y esta máquina es la que recolectaba las famosas células buenas, que necesitaban dos millones, después de dos días se juntaron cerca de seis millones…”, dijo en entrevista con el programa televisivo Hoy. “Cada doce horas una quimioterapia, me pusieron ocho quimios en cuatro días. Me despertaba cuando podía dormir un rato y me despertaba con una náusea y con un vómito…”, confesó.

Durante la charla, Memo reveló cómo dio inicio la etapa más difícil de su tratamiento, en la que la situación parecía salir de control, algo que mantuvo en alerta a sus médicos y, por supuesto, a su familia, que nunca se apartó de su lado.  “Dentro de esos 33 días (hubo) una semana muy crítica, de gravedad, porque se me metió una bacteria, te vas a cero en defensas y esa bacteria lo que hace te empieza a bajar mucho tu presión y al estar muy baja la presión no llega la sangre suficiente a los diferentes órganos y se te empieza a complicar…”.

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Tras ese cuadro tan crítico, Memo recuerda con claridad la determinación que tomaron los especialistas de manera inmediata, una acción determinante de la cual dependía su vida, un rumbo que por aquellos días parecía incierto. “Toman el grupo de doctores la decisión de llevarme a terapia intensiva… la bacteria en la sangre afectando el intestino y todo lo que afectó, todo lo demás se inflamó, no trabajaba. Sé que hubo tres ocasiones en las que me fui, en la primera me acuerdo que les dije ‘me estoy sintiendo mal’ y aparentemente me fui como diez minutos inconsciente; la segunda vez no me acuerdo y una tercera, ya en terapia intensiva ahí, a Vica la sacaron de la habitación y ya es cuando le dicen ‘pues ponte a orar, a ver si la pasa (la noche)’, así de crítico y complicado estuvo todo…”.

Ante ese panorama, Memo recuerda que la fe que tuvo su familia fue tan grande que depositaron todas sus esperanzas en la oración, un suceso que conmovió desde lo más profundo a su hijo Luca, quien siempre confió en que la situación mejoraría. “Hubo un momento dado muy emotivo en esos días, donde Vica le habla a mi familia, le habla a mis hijos. Luca había estado con angustia todo este tiempo y él tenía miedo de una llamada de Vica de que algo se hubiera agravado o estuviera ya realmente muy mal la situación, y cuando ya habla y le dice eso se pone mal, pero también le dice ‘espérame tantito’… Se mete en su cuarto (su hijo)… y termina hablando con ella como una hora después, le vuelve a marcar y le dice ‘mami, ya hablé con Dios, oré, me puse a orar como nunca y no se lo va a llevar…”, recordó Memo, quien hoy permanece en casa recuperándose, y dando prueba de que su amor por  la vida no tiene límites.

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