Ana Brenda Contreras y Alejandro Amaya, juntos y relajados en cita para desayunar

Por hola.com

El 14 de mayo de 2014, la vida de Ana Brenda Contreras dio un vuelco de 360 grados. A días de su boda religiosa con el empresario Alejandro Amaya, la actriz mexicana anunciaba la cancelación de la ceremonia y la vida en común con su entonces esposo. Tras el anuncio, la actriz se concentró en su carrera, comerciales, películas, eventos sociales, y el torero desapareció de su vida (aparentemente). Hoy, la revista TVyNovelas los presenta juntos otra vez, en un cordial encuentro matutino.

De acuerdo con la información, Ana Brenda Contreras y Alejandro Amaya tomaron el desayuno en el Mercado Roma, uno de los sitos más “hispter” del momento. “La pareja se la pasó muy bien, las risas y algunos coqueteos no se hicieron esperar. Alejandro se portó como un caballero, en todo momento estuvo pendiente de que a la guapa actriz no le faltara nada”, explica TVyNovelas.

En las fotografías que publicó la revista no se ve demasiado, sólo a la pareja disfrutando de la comida. Él, de camisa de mezclilla azul y completamente afeitado (sin esa incipiente barba que le daba un “je ne sais quoi”), y ella de blusa sin mangas negra y la melena con raya de lado.

Si bien la reunión de estos dos guapos no significa que estén de nuevo juntos, sí es la primera vez, desde ese 14 de mayo, que se les ve de nuevo juntos. La actriz, reservada como de costumbre, no ha hecho comentarios al respecto ni ha dado pistas sobre alguna posible reconciliación, sólo se dedica a lucir hermosa y a presumir su linda sonrisa en las fotos que comparte en su cuenta de Instagram.

Mañana, los fans de la actriz podrán platicar con Ana Brenda Contreras gracias a la tecnología. A través de su cuenta de Facebook, dedicará unas horas a chatear con sus seguidores, que seguramente están impacientes por verla de nuevo en la pantalla chica.

Alejandro Amaya y Ana Brenda Contreras se casaron durante la Semana Santa de 2013, en una sencilla ceremonia en Las Vegas, Nevada, cuando llevaban ocho meses comprometidos. Después de la sorpresa inicial, anunciaron que la ceremonia religiosa sería el 23 de noviembre, pero cuatro días antes, anunciaron que se pospondría. La reprogramaron para mayo de 2014, pero nunca ocurrió.