Los dulces, el secreto de esta mexicana para costear su participación en el programa de la NASA

Así logró Anna Laura Rodríguez cumplir su sueño de ser parte de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio

Por Michelle Quintero

Ser parte de la NASA es el sueño de muchas personas alrededor del mundo. Los extraordinarios avances que han logrado durante los últimos años podrían expandir los horizontes conocidos por la humanidad. En verano pudimos ser testigos de una carrera espacial muy emocionante en donde los magnates Elon Musk, Jeff Bezos y Richard Branson realizaron varios viajes al espacio a bordo de sus respectivas naves, sin embargo, cada una de ellas fueron supervisadas y aprobadas por los expertos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA). Los empresarios realizaron el sueño de varios personajes icónicos como lo son el actor canadiense William Shatner y la piloto Wally Funk, quien por fin pudo convertirse en astronauta después de haber sido parte del proyecto Mercury 13 en los años 60. Pero ahora es una mexicana quien pone en alto el nombre de nuestro país. Anna Laura Rodríguez es una estudiante de Ingeniería Mecatrónica fue aceptada en el Internacional Air and Space Program de la NASA y ha conmovido a todo el mundo con su historia.

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De vender dulces a la NASA

Anna Laura Rodríguez desde pequeña supo que quería formar parte de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio. Al finalizar sus estudios de preparatoria, la joven se dedicó a estudiar la carrera de Ingeniería Mecatrónica en la Universidad Politécnica de Ciudad Victoria, México. La buena nueva para la mexicana llegó el pasado mes de enero. Todos los años la NASA lanza una convocatoria para jóvenes que quieren convertirse en parte del prestigioso programa International Air and Space Program para el cual, Anna fue seleccionada junto con tan solo otros 59 afortunados. La joven de apenas 22 años informó con toda la emoción del mundo la noticia a través de sus redes sociales, sin embargo, se enfrentó con un bache en el camino. “Cuando me registré al programa pensé que total, aceptaban solo a 60, así que probé. Cuando me escogieron fue como: ¿qué hago?, mis papás no podían pagar, se salía de nuestros límites”, dijo Rodríguez en una entrevista con el programa Badabun. Para poder asistir al programa espacial, Anna Laura necesitaba acumular aproximadamente 75 mil pesos para poder cubrir los gastos de los vuelos y la residencia en Estados Unidos, pero al enterarse de la noticia las personas no dudaron en ayudarle. A principios del año, la estudiante publicó que además de seguir con sus estudios, se dedicaría a la venta de gomitas enchiladas en la Plaza del 15 en Ciudad Victoria y para la sorpresa de la ingeniera muchas personas fueron a apoyar su causa. Su historia se hizo viral en cuestión de días, varias fundaciones y el gobierno del estado de Tamaulipas se acercaron a la joven y en cuestión de dos semanas Anna Laura alcanzó su meta y ahora está cumpliendo uno de sus más grandes sueños.

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El sueño hecho realidad

De acuerdo con los datos proporcionados por la joven, para entrar al programo tuvo que realizar un ensayo en inglés y varios días después recibió la increíble noticia. El programa aeroespacial tuvo una duración de cinco días y se llevó a cabo en Huntsville, Alabama en Estados Unidos, durante los cuales la mexicana compartió en sus redes sociales varios de los mejores momentos que vivió. Durante su estadía, Anna Laura junto a los otros 59 seleccionados, desarrollaron proyectos enfocados en el estudio del espacio y realizaron varias simulaciones como lo hacen los astronautas profesionales, según explicó la ingeniera. A su llegada a Huntsville al Centro Espacial, la tamaulipeca no dudó en compartir con todos imágenes de su sueño hecho realidad: “No permitas que mentes pequeñas te digan que tus sueños son demasiado grandes para ti. Un millón de gracias a todos por ayudarme para estar aquí, gracias, gracias, gracias”, escribió en su página de Facebook.