perrita

La perrita que se reencontró con su familia tras 11 años perdida

por Ricardo Vidal

Los animales de compañía suelen convertirse en parte importante de muchas familias, tanto, que cuando uno de ellos llega a perderse, los dueños hacen de todo por encontrarlos y los buscan por todos lados, siempre manteniendo la esperanza de poder reencontrarse con ellos. Ese sentimiento fue el que invadió a Sarah Covell, una mujer de Inglaterra que perdió a Crumpet, su pequeña Jack Russell que había adoptado apenas tres meses atrás, mientras la perrita jugaba en el jardín. Sarah y su familia la buscaron por toda la casa, y tras descubrir que no estaba ahí, comenzaron a pegar carteles por todo el vecindario y a ampliar su radio de búsqueda, hasta que poco a poco perdieron las esperanzas de encontrarla. Sin embargo, nunca imaginaron que casi 11 años después, la vida se encargaría de reunir a la pequeña con su familia.

MÁS NOTICIAS DE ACTUALIDAD:

Crumpet se perdió en 2010, mientras jugaba en el jardín de su casa en compañía de otro perrito. Sin embargo, cuando la familia se dio cuenta, la perrita había desaparecido. Desesperados, comenzaron su búsqueda e incluso ofrecieron como recompensa la cantidad de 300 libras esterlinas (más de 8 mil pesos mexicanos), sin tener éxito. “Fuimos a todas partes, me refiero literalmente a todas partes. Empezamos a conducir, fuimos al pueblo, bajamos por los valles, esa semana hicimos volantes, los colgamos… Luego me puse en contacto con mi empresa de microchips, los veterinarios y todo el mundo. Y nada, absolutamente nada, simplemente desapareció”, contó Sarah al diario británico Mirror.

Sin embargo, el pasado 12 de junio la familia de Sarah recibió una llamada de parte de un veterinario de la zona, quien les informó que había encontrado a una perrita con las características de Crumpet, por lo que todo apuntaba a que se trataba de la que habían perdido hace más de 10 años atrás. "Mi reacción al recibir la llamada fue un poco de incredulidad para ser honesta", admitió Sarah.

Tras una revisión médica, el veterinario determinó que Crumpet tuvo varias camadas de perritos y que finalmente fue abandonada debido a su estado de salud y a su avanzada edad. Y es que además, tenía una fuerta infección en los oídos, por lo que tuvo que ser sometida a una cirugía, mendiante la cual descubirieron que era sorda. "Ha sido descuidada, es un crimen que le hayan dejado las orejas así porque eso se resuelve fácilmente. Ahora tendrá que tomar remedios por el resto de su vida", lamentó Sarah.

Así fue el reencuentro

Sarah y su familia de inmediato acudieron a donde se encontraba el veterinario, y aunque iban con ciertas reservas, su corazón les decía que estaban a punto de reencontrarse con su pequeña perrita. "Ni siquiera sabíamos si la reconoceríamos, sabiendo que habían pasado 11 años. Obviamente, tan pronto como la vimos, allí estaba moviéndose y moviendo la cola, dijimos: '¡Oh, sí! ¡Definitivamente es ella!', pero evidentemente se ve muy diferente a cuando era una cachorrita", declaró Sarah.

"Me di por vencida un año después de que ella se fue, así que tenerla de regreso es increíble", destacó Covell de lo más emocionada. "Es un poco milagroso que haya regresado a nuestras vidas y cada mañana estamos como wow, ella todavía está aquí. Así que es un poco extraño, pero es encantador”, finalizó.