Greta Thunberg

La dura infancia de Greta Thunberg ha sido revelada por su madre

“Dejó de hablar y comer”, ha dicho Malena Ernman en un libro en el que narró sus momentos más complicados

por hola.com

El nombre de Greta Thunberg se ha vuelto un emblema para una generación que ha decidido no quedarse callada ante las causas cercanas a su corazón. A sus 18 años, la joven activista ha labrado un camino que le ha merecido el reconocimiento internacional, pero no todo en su vida ha sido fácil. Diagnosticada con Asperger desde su adolescencia, ha encontrado baches en el camino, de los que afortunadamente ha salido adelante gracias al apoyo incondicional de sus padres. Ha sido precisamente, Melana Ernman, la famosa mezzosoprano madre de Greta, quien ha contado la dura infancia de la joven.

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En su libro Our House Is On Fire: Scenes of a Family and a Planet in Crisis, ha narrado cómo fueron los primeros años de vida de su hija Greta. Antes de encontrar su diagnóstico, sus padres llegaron a un punto de quiebre. “Greta tenía 11, acababa de empezar el quinto año, y no estaba bien. Lloraba en las noches cuando debía estar dormía. Lloraba en el camino a la escuela. Lloraba en las clases y en los descansos y sus maestros llamaban a casa casi todos los días. Svante tenía que ir por ella y traerla a casa con Moses, nuestro golden retriever. Se sentaba con él por horas, acariciándolo y sobando su melena. Estaba desapareciendo lentamente en una especie de oscuridad y poco a poco, parecía que dejaba de funcionar. Dejó de tocar el piano. Dejó de reírse. Dejó de hablar. Y dejó de comer”, se lee en un fragmento publicado por The Guardian.

Pasaron un par de meses y esto comenzó a hacer mella, la niña bajó 10 kilos: “Su temperatura corporal era baja. Su pulso y su presión arterial indicaban claramente signos de inanición”. No tenía energía para hacer nada, ni siquiera subir las escaleras, y tenía claros signos de depresión. Una psicóloga de la escuela dijo a sus padres de forma extraoficial que encontraba signos de autismo en la niña, pero pasaron un largo tiempo buscando la respuesta a lo que estaba pasando. Sería cuando Greta comenzó a comer que, reveló a sus papás el terrible bullying que vivía en la escuela. Finalmente llegó el diagnóstico, Asperger, y su vida cambiaría al ver en el colegio un documental sobre el cambio climático, ahí encontraría su vocación.

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El testimonio de Greta

Hace apenas un par de días, en el Día de Consciencia del Autismo, Greta tomó su cuenta de Instagram para escribir: “A la edad de 12 años fui diagnosticada con Asperger una forma de autismo. En ese momento no tenía idea de qué significaba. Cuando yo y mis padres le decíamos a la gente que era autista, siempre reaccionaban en shock porque no encajaba en el estereotipo de la gente con autismo. Hoy, tantos (especialmente niñas) todavía no están diagnosticados. La razón detrás de eso a menudo es la falta de conocimiento, prejuicios y el hecho de que muchos todavía ven al autismo como una ‘enfermedad’ o algo que te detiene”.

“El que más gente sea diagnosticada con autismo etc no es porque haya una ‘inflación’ en diagnósticos pero como la consciencia ha aumentado y mucha gente hipersensible ha experimentado el estrés relacionado de los problemas de la sociedad moderna que los hace sospechar que están en el espectro. Sin estos ajustes, el autismo puede volverse una discapacidad. Pero bajo las circunstancias correctas en verdad puede ser un regalo y convertirte en algo de lo que tú -y la sociedad- puedan beneficiarse. Tristemente, hoy el nivel de consciencia es muy bajo. Muchos siguen sin diagnóstico y por lo tanto, no van a recibir la ayuda que necesitan y pueden pasar toda su vida creyendo que hay algo malo con ellos. Así que hay que darle difusión. Literalmente, podría salvar vidas. El autismo no es una enfermedad. No es algo que tú ‘tienes’. Definitivamente, no es ‘causado’ por algo como una vacuna o una dieta. Eso simplemente significa que eres un poco diferente a los demás. En un mundo donde todos luchan por actuar, pensar y verse iguales, ser diferente es algo de lo que verdaderamente debes estar orgulloso. Por eso yo estoy muy orgullosa de ser autista”, finalizó.

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