Noche de los Cristales Rotos

Las mejores amigas que se han reunido después de que el Holocausto las separara hace 82 años

Betty y Ana eran inseparables mientras crecían en Berlín, pero la Noches de los Cristales Rotos las separó por ocho décadas

por Carolina Soto

El Holocausto fue sin duda uno de los crímenes contra la humanidad más terribles de los que se tenga registro y cambió la vida de millones de personas. Con el paso de los años, siguen surgiendo historias de sobrevivientes, que en primera persona han querido dejar testimonio de su lucha, como ellos dicen, para que nunca se vuelva a repetir una atrocidad como ésta. En medio de la tristeza y la tragedia existen algunas historias de esperanza y alegrías, como la de Betty Grebenschikoff y Ana María Wahrenberg, quienes fueran amigas inseparables de la infancia y que tuvieron que esperar más de ocho décadas para reencontrarse después de que el Holocausto las separara.

MÁS NOTICIAS DE ACTUALIDAD

El trágico accidente en el que falleció Olivier Dassault, uno de los hombres más ricos de Francia

La mujer que pudo haber cambiado el rumbo de la carrera espacial

En los años 30, las amigas vivían en Berlín, en donde se conocieron. Como cualquier niña de su edad pasaban el tiempo juntas entre clases de ballet, la sinagoga y el colegio. El mundo en el que vivían cambió el 9 de noviembre de 1938, la llamada Noche de los Cristales Rotos, cuando el padre de Ana fue arrestado por los nazis. Este evento desencadenaría que sus respectivas familias hicieran todo lo que estaba en sus manos para huir de Alemania. Los destinos no podrían haber sido más lejanos, Betty acabaría en Shanghái por 10 años antes de emigrar a Estados Unidos, mientras que Ana viajaría a Chile. Cada una de ellas pensaría que la otra había muerto en la guerra, pero nunca se olvidaron.

¿Cómo se pudo dar el reencuentro 82 años después?

Ante la situación y en distintos puntos del mundo, era casi imposible que se diera una reunión. Pero esto fue posible a una brillante documentadora de la USC Shoah Foundation, Ita Gordon. Como parte de su trabajo, asistió al webinar de The Latin American Network for Teaching of the Shoah, en donde contaría su historia Ana María Wahrenberg. Al escuchar el relato, Ita sentía que le recordaba a algo, por lo que comenzó a comparar los datos con los registros en el archivo del instituto. Probó con distintas formas de escribir el nombre que ahora se encuentra castellanizado, hasta que dio con Annemarie Wahrenberg, nombre que estaba conectado con el testimonio de Betty Grebenschikoff.

Deepfake, la inteligencia artificial que está moviendo olas

La historia de las dos mujeres es particularmente especial, pues ambas familias nucleares permanecieron intactas durante la guerra, una hazaña que era casi imposible. En el testimonio de Betty que Ita revisaría se le escuchaba decir: “Tuve una amiga en particular, a quien siempre menciono, ¿la puedo mencionar aquí? Su nombre era Annemarie Wahrenberg y nunca supe qué le pasó y siempre me he preguntado si está en algún lugar y puede escuchar esto. Era mi amiga cuando era muy joven, íbamos a la escuela juntas, jugábamos juntas y todo eso, y cuando nos fuimos a China en 1939, nos despedimos y fue muy difícil porque éramos mejores amigas. Nos íbamos a escribir pero nunca lo hicimos, y nunca volví a saber de ella y no sé qué le pasó…Probablemente murió en la guerra, pero no estoy segura”.

Los planes comenzaron a hacerse, se contactaron a las instituciones con las que ambas trabajan más a menudo y se concretó una videollamada, lo que nadie esperaba es que las amigas, ahora de 91 años, conversarían como si se hubieran dejado de ver un día antes. El nieto de Betty, Lucas Kirschman, dijo en el recuento de la USC Shoah Foundation: “Fue tan natural para ellas. Tomaron el hilo y estaban hablando de todo como si no fuera la gran cosa…Fue como si el lenguaje pudiera haber sido una barrera, pero no lo fue en absoluto. Nunca había escuchado hablar alemán a mi abuela, nunca”.   

Durante dos horas, platicaron como las grandes amigas que siguen siendo, presentándose a los miembros de sus respectivas familias. Ahora se espera que la pandemia les permita reencontrarse en persona.

Activa las alertas de ¡HOLA MÉXICO! y entérate de todo antes que nadie.