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La nariz, quijada, manos y pies de esta chica no dejaban de crecer por un tumor cerebral no diagnosticado

por Carolina Soto

Rebecca Churanova era una chica como cualquier otra, hasta que comenzó a notar que su quijada, nariz, pies y manos no dejaban de crecer, cambiando su aspecto significativamente. Como ella misma ha explicado a varios medios, sentía que se ‘hacía más fea’ con el pasar del tiempo, lo que la llevó a deprimirse. La extraña situación la hizo visitar a una decena de doctores que no daban con lo que estaba pasando, con diagnósticos equivocados de diabetes y síndrome de ovario poliquístico a cuestas, sin imaginar que el verdadero problema estaba en su cerebro con un tumor que estaba provocando todo un desequilibrio en su cuerpo.

Fue a finales de marzo de este año cuando la chica de 29 años tuvo uno exámenes de sangre que revelaron la verdad. En una prueba del factor de crecimiento insulínico en el que el tope máximo debe ser de 297 unidades, Rebecca tuvo 1015. Los niveles altísimos eran inexplicables hasta que encontraron en su cerebro un tumor sobre la glándula pituitaria, liberando hormona del crecimiento.  Lo más sorprendente es que se sospecha que la joven de Ontario, Canadá, vivió sin saberlo con este problema durante quince años, según reporta el Dailymail.

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Tras el diagnóstico fue cuestión de días para removerle el tumor y sorprendentemente en pocos meses, su cuerpo fue regresando a sus proporciones normales. Además del crecimiento desmedido, el tumor le provocaba cansancio, ansiedad, subida de peso sin explicación y varios síntomas más que fueron confundidos durante los años.

Rebecca ahora quiere llamar la atención hacia personas que puedan sufrir de casos similares, pues según explica nadie podía encontrar una razón a sus síntomas, incluso llegando a culpar sus cambios físicos a cuestiones propias de la edad. Su condición es una muy extraña, con pocos casos en el mundo pero que con tratamiento a tiempo pueden encontrar una solución satisfactoria.