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La increíble historia de una indigente que cautivó cantando ópera en Los Ángeles

by hola.com

La historia de Emily Zamourka bien podría ser el guion de una película. La mujer saltó del anonimato de un anden del Metro de Los Ángeles a la viralidad de las redes sociales luego de que un policía captara con su celular una conmovedora interpretación de O mio babbino caro, de Giacomo Puccin.

La mujer, de 52 años y originaria de Rusia, vive en condición de calle en Los Ángeles y fue grabada por un uniformado que patrullaba la estación mientras ella cantaba en un andén del Metro, con toda su vida contenida en un carrito repleto de bolsas. El Departamento de Policía de Los Ángeles difundió el video y escribió: “4 millones de personas llaman a Los Ángeles su hogar. 4 millones de historias 4 millones de voces ... a veces solo tienes que detenerte y escuchar una, para escuchar algo hermoso”, para ejemplificar la diversidad que se encuentra en la gran ciudad.

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El video, publicado en las redes sociales del Departamento de Policía, pronto alcanzó miles de reacciones y comentarios sobre la impactante y “angelical” voz de la mujer de la estación Wilshire/Normandie. Apenas una semana después de la difusión de la conmovedora interpretación, una campaña de crowfunding en GoFundMe iniciada por un ciudadano impactado por la voz de Emily ya ha recaudado más de 50 mil dólares con los que la mujer podría dejar las calles. Además, el productor Joel Diamond, quien ha impulsado las carreras de David Hasselhoff y Engelbert Humperdinck, le ha ofrecido un contrato para "un gran disco de música clásica / EDM para la soprano del Metro", según informó TMZ.

Luego de que el video se viralizara, Zamourka ha narrado a los medios que llegó a Estados Unidos cuando tenía 24 años y que antes de vivir en Los Ángeles estuvo en Missouri y Washington donde daba clases de piano y violín. Pero en 2005 complicaciones de salud con su páncreas y el hígado la llevaron al hospital y a alejarse de la música. Tras ser dada de alta, con todos los gatos de su tratamiento comenzó a tocar el violín en las calles hasta que hace unos años se lo robaron, lo que la dejó en total desamparo y la llevó a utilizar un nuevo instrumento: su voz.

Sin más herramienta que su privilegiada voz Emily ha vivido en las calles desde hace el menos tres años, ante la imposibilidad de pagar sus facturas médicas y el alquiler de un departamento, pero ahora, gracias a un atento policía la suerte de esta mujer sin hogar podría dar un giro de 360 grados.