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El curioso caso de la demanda a una heredera por fingir su boda

by si Carolina Soto

En noviembre del 2015, la heredera Andi Potamkin y el estilista de las estrellas William Jordan Blackmore se juraron amor eterno en una espectacular boda en Utah. Hasta ahí todo parecía normal, hasta que Jordan ha decidido demandar a Andi por haber fingido la boda, algo de lo que se enteró hasta hace algunos meses, cuando la joven decidió separarse de quien hasta ahora se pensaba era su marido.

Según se lee en los documentos de la demanda que han sido obtenidos por distintos medios internacionales, la farsa habría sido planeada por Andi y su padre, el multimillonario, Alan Potamkin, en caso de que Jordan no aceptara firmar un acuerdo prenupcial -algo que sí terminó haciendo-. Aparentemente, la pareja fue casada por su amiga e instructora de yoga, Dana Rizer, pero Andi le habría pedido que no sacara la documentación necesaria para casarlos legalmente -los civiles pueden oficiar bodas en Estados Unidos-.

“La realidad es que Andi nunca quiso estar casada con Jordan; ella solamente quería tener la experiencia de una lujosa boda, una farsa de relaciones públicas y la atención que viene con eso”, se lee en los papeles de la Corte. Y es que tal como se describe, la ceremonia fue por demás fastuosa, con invitados como Elizabeth Olsen volando en avión privado para llegar al lugar. De hecho, el fin de semana con todo tipo de estilosos eventos fue cubierto al completo por una popular revista de moda.

El estilista que entre sus clientes cuenta con personalidades como Marc Jacobs y Brian Atwood está demandando a la heredera y a su padre por fraude, solicitando 2 millones de dólares por daños, además de la nulidad del acuerdo prenupcial. Blackmore también está pidiendo que la boda sea legal.

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La abogada de la joven, Jennifer Altman, comunicó a People: “Ambas partes han acordado que tuvieron una hermosa boda, que estaban muy enamorados y que han vivido como marido y mujer. De hecho, ambas partes han solicitado que se reconozca su matrimonio en el estado de Utah. Hay un acuerdo prenupcial firmado por ambas partes que precede los términos en los que los bienes serán distribuidos en caso de divorcio. Aunque es desafortunado que el matrimonio haya acabado, el fracaso de un matrimonio no justifica que el señor Blackmore use un proceso legal como la manifestación de su decepción”.

A pesar de esto, según la demanda, en enero Andi envió un email al estilista para explicarle que su boda había sido en realidad una ‘ceremonia simbólica’ lo que claramente no constituía un matrimonio legal. Y que como ‘nunca estuvieron, de hecho, casados’. De momento, el confrontamiento legal continúa.