arkaydy

Como en una película de espías, este periodista ruso tuvo que fingir su muerte

por Carolina Soto

Los espacios noticiosos internacionales publicaban esta mañana una noticia que parecía salida directamente de una película de espías. La historia comenzó cuando el martes pasado cuando se daba a conocer que el periodista Arkaydy Babchenko, corresponsal de guerra y crítico del gobierno ruso, había sido asesinado. Como suele suceder en estos casos, se hablaba con dolor sobre la lucha por la libertad de expresión y la terrible pérdida de un talento de la pluma. Pero la historia dio un giro sorpresivo cuando esta mañana en Ucrania, Arkaydy aparecía en una rueda de prensa, explicando que no estaba muerto pero que fingir su asesinato era la única forma de salvar su vida.

Todo comenzó cuando los servicios de seguridad ucranianos descubrieron que se había ordenado el asesinato del periodista. Con el sicario contratado, las autoridades ucranianas decidieron fingir la muerte con el apoyo de Arkaydy en lo que ha sido una operación de dos meses de planeación. Fue así que esta semana su mujer lo encontró fuera de su departamento con heridas de bala en el cuerpo, para después ser trasladado en ambulancia a un hospital y las autoridades daban a conocer que había fallecido en el trayecto. Hasta el momento no se sabe si su mujer sabía del plan, pero él le pidió una disculpa hoy en público: “Olechka, lo siento mucho, pero no había otras opciones”.

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Mientras mucha gente lloraba su muerte e incluso se le levantó un lugar donde llevarle flores, las autoridades ucranianas hicieron la detención del hombre que había sido contratado para asesinarlo. Ya con él un custodia, Babchenko ha reaparecido ante la sorpresa de los periodistas que lo vieron en persona esta mañana. Todo comenzó con una conferencia de prensa, en la que después de 30 minutos, el periodista apareció de la nada. “He enterrado a muchos de mis amigos y compañeros, muchas veces, y conozco ese horrible sentimiento. Lamento que hayan tenido que experimentarlo, pero no había otra manera”, dijo entre apenado y contento, por poder dar esta buena noticia.

El momento más emotivo de esta historia fue el video que después se daría a conocer en el que sus compañeros de trabajo, eufóricos, se enteran de que está vivo a través de la televisión. Entre lágrimas, aplausos y gritos celebran la vida de su colega, de quien tenían una foto en su sala de juntas a modo de recuerdo.