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Emoción hasta el último minuto, elegancia y precisión: así fue el Longines Grand Prix, de Coapexpan

by Silvana Becerra Tavano

20 de abril de 2018: segunda jornada en el Club Hípico Coapexpan (Xalapa). Veinticuatro jinetes internacionales estudian la pista, una de las mejores del mundo –su base de corcho debajo del pasto disminuye el impacto durante los saltos del caballo, lo que reduce el riesgo de lesiones–. Miden el tranco (paso) del caballo para estudiar el recorrido y ajustar las distancias a la hora de tomar los obstáculos. Los cronometradores oficiales del evento, Longines, lo tienen todo listo para una prueba donde hasta una milésima de segundo puede ser decisiva para proclamar el ganador. En el Palco VIP, los Chedraui vigilan que todo funcione a las mil maravillas. Este club hípico tiene su origen en los años sesenta, gracias a la iniciativa de don Antonio Chedraui Caram, un apasionado del deporte ecuestre y quien inició la construcción de estas instalaciones.

13:30. Comienza la competencia: el Longines Grand Prix, realizado en Dos Fases. Por quinto año consecutivo, Coapexpan es la sede. Uno a uno, los caballos salen del “paddock”, avanzan hacia la pista (diseñada por el brasileño Guilherme Jorge). Los jinetes, previamente, han analizado el recorrido, cada quien llega al concurso con una estrategia. Caballo y jinete forman el binomio perfecto. La lluvia xalapeña respeta la prueba durante las dos horas de emoción trepidante que los atletas ofrecen al público. Sobre todo, en la segunda fase y en la ronda del desempate, a la que llegan cuatro jinetes: dos brasileños y dos mexicanos.

EL PÓDIUM

¿Quién ganó finalmente la competencia? El brasileño Eduardo Menezes quien, junto a su caballo Quintol, realizó el recorrido sin puntos negativos en un magnífico tiempo: 28.66 segundos. En segundo lugar, su compatriota, Rodrigo Lambre, montado en Coleman. ¿Su tiempo? 30.36. El tercer puesto lo logró el jinete mexicano Enrique González quien hizo una magnífica competición sobre Chacna. Desafortunadamente, cuatro faltas en su desempate le abocaron a este bronce, que supo a oro. Otro compatriota, Fernando Martínez Sommer, había hecho un concurso limpio hasta la ronda de desempate. El jinete y su caballo, Cor Bakker, acumularon doce faltas en 30.13 segundos.

A las 16:00 (los relojes ubicados en puntos estratégicos de la pista marcaban la hora con su exactitud suiza) dio inicio la ceremonia de premiación. Cabe recordar que estaban en juego tres millones cuatrocientos trece mil pesos… y algo más. El flamante ganador se llevó, de manos de Edith Chávez, directora de la prestigiosa marca en México, un reloj Longines Conquest VHP, quintaesencia de la elegancia y la precisión deportiva. Una vez finalizado el acto de premiación, se escuchó con todo respeto el himno del ganador. Dos banderas brasileñas y una mexicana ondeaban en lo más alto del mástil. En ese momento, comenzó una suave lluvia que, hasta entonces, había respetado la competencia y a los atletas.