tarta de queso y limón

Postres primaverales: tarta fría de queso y limón

Con la llegada del buen tiempo, nos apetecen alimentos más ligeros y, sobre todo, más frescos. Por eso, te animamos a preparar deliciosos postres primaverales que se conviertan en el colofón ideal para tus comidas y cenas. Un ejemplo, esta tarta fría de queso y limón. Una receta fácil y muy apetecible.

La tarta de queso se sitúa como un postre clásico que admite diversas variaciones en su elaboración, al tiempo que te permite innovar con diversas combinaciones de ingredientes, como por ejemplo, el limón. Se trata de una opción culinaria muy fácil de llevar a cabo por cualquiera, incluso por aquellos que no tienen experiencia previa en repostería. Además, es ideal para preparar rápidamente si no dispones de mucho tiempo en la cocina, pero quieres disfrutar de un delicioso dulce casero.

El queso es un alimento irresistible para muchos y a la vez, muy saludable para todos los grupos de edades. Contiene más de 15 nutrientes esenciales, incluyendo proteínas de alta calidad, muy similares a las que se encuentran en la carne. A pesar de que tiene un alto contenido en grasa, si se consume en cantidades moderadas y se combina con una actividad física adecuada, te aportará los requerimientos calóricos necesarios para tu cuerpo.

En cuanto a las propiedades más destacadas del queso destacan: la posibilidad de reducir la aparición de enfermedades crónicas, ya que es rico en ácido linoleico, la mejora del sistema cardiovascular y reproductivo, satisfaciendo las necesidades de energía del cuerpo, el apoyo al crecimiento celular (gracias a sus vitaminas A y D) y sobre todo, el aporte directo de minerales esenciales, que aportan fortaleza a tus huesos y dientes.

Y por si fuera poco, esta tarta de queso fría, que resulta muy apetecible para la época de primavera y verano, cuando las temperaturas ascienden de manera considerable, también incluye al rey de las frutas, el limón. Es rico en vitamina C, aunque también contiene cantidades menores de vitamina A, E y B. En él, también se incluyen algunos minerales como el potasio, el magnesio, el calcio y el fósforo. Además, es un excelente depurativo sanguíneo.

Ingredientes para la tarta fría de queso y limón

En primer lugar, debes tener en cuenta que la elaboración de esta tarta está pensada para obtener una cantidad de porciones aproximada para entre 8 y 10 comensales. Los ingredientes necesarios son los siguientes:

  • 1 paquete de galletas tipo María dorada
  • 100 gramos de mantequilla
  • 2 sobres de gelatina de limón
  • 500 ml de nata para montar
  • 250 gramos de queso crema
  • 100 gramos de azúcar
  • 200 ml de agua
  • 150 ml de leche entera
  • Confitura de limón para decorar

Para poder preparar esta tarta correctamente, lo más recomendable es que utilices un molde de metal desmontable de entre 18 y 20 centímetros de diámetro, para que posteriormente, no tengas problemas a la hora de servir el postre a tus comensales.

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Elaboración:

-Lo primero que debes hacer es picar todas las galletas hasta que se queden reducidas a una fina masa, casi como si fuese polvo. Mézclalas con la mantequilla derretida hasta que se forme lo que será la base de la tarta y cubre con ella toda la parte inferior del molde, tapando bien todos los huecos del mismo. Introdúcela en la nevera para que adquiera consistencia.

-A continuación, mezcla en un bol la nata con el queso crema, la leche y el azúcar. Bate bien, con energía, todos estos ingredientes, hasta que se encuentren completamente integrados.

-Posteriormente, calienta los 200 ml de agua para disolver los dos sobres de gelatina de limón, deja que se temple y añádelos a la mezcla anterior, sin dejar de batir, hasta que quede homogénea.

-Por último, vierte todo el contenido del relleno sobre la base de galleta que has preparado previamente y que se encontraba en el frigorífico. Vuelve a introducir todo en frío y deja que se enfríe, durante un mínimo de 3 horas, hasta que se cuaje y esté totalmente sólida.

-Cuando quieras servirla, puedes sacarla directamente de la nevera o dejar que se quede a temperatura ambiente. Desmolda el contenido en una fuente y decora la parte superior con la confitura de limón o si lo prefieres, también puedes emplear ralladura de esta fruta. ¡El resultado será para chuparte los dedos y querer repetir sin ninguna duda!

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