abuelito

Este tierno abuelito ha dedicado 12 años de su vida a consolar a los bebés que más lo necesitan

by Fernanda López

David Deutchman ha consolado a más de mil bebés y la cifra ¡sigue en ascenso! Durante los últimos doce años, este tierno abuelito ha visitado el hospital Children´s Healthcare of Atlanta dos veces por semana para cargar y cuidar a bebés en la unidad de cuidados intensivos neonatales, y después de todo este tiempo asegura que la experiencia ha sido lo más gratificante que ha hecho en su vida.

Deutchman, de 82 años, se retiro de su trabajo como comerciante hace más de una década y comenzó a pasar parte de su tiempo libre dando conferencias en universidades locales. Sin embargo, esta actividad no resultó suficiente para él y terminó caminando hacia el hospital infantil para preguntar si tenían alguna oportunidad para ofrecerse como voluntario. Durante un año se le ofreció ayudar en la unidad de cuidados intensivos pediátricos del hospital, y pronto se le transfirió a la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN).

"Antes de que lo pudiera asimilar, ya tenía en mis brazos a bebés muy pequeños. Y doce años han volado desde entonces.", dijo Deutchman a PEOPLE. "Es muy gratificante, no sólo porque los bebés están llorando y los ayudas a entrar en calma, sino que hay una gran cantidad de beneficios a esa cálida conexión. Cuando un bebé pone su cara contra los latidos de tu corazón, hay un beneficio. Llegué a amarlo, pero no sólo por la conexión que generas con los bebés, sino por el gran ambiente del hospital ".

Deutchman de 82 años no sólo ayuda a los más pequeños del hospital, sino que también se asegura de que las madres preocupadas tengan un hombro en el cual apoyarse cuando más lo necesiten. "Hablo con las madres y a veces les doy la mano, porque sostener la mano de una madre es tan importante como consolar a un bebé", dijo a PEOPLE. "Los padres viven mucho estrés. Tener a alguien que les diga que pueden ir a desayunar y asegurarles que una persona de fiar estará allí con su bebé, significa algo para ellos. Es importante."

El padre de familia y abuelo, visita a los bebés y a sus padres los martes y jueves, y aunque dice que nunca sabe qué le esperará detrás de las puertas del hospital, siempre intentará hacer todo lo posible para encontrar una manera de ofrecer compasión y calidez a quienes más lo necesiten.

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